El funcionario explicó que, si bien el nivel de adhesión es casi total, el sistema aún atraviesa una etapa de adaptación. En ese marco, reconoció que persiste una práctica habitual: muchos transportistas continúan llegando antes del horario asignado. “Estamos en una etapa pedagógica, haciendo docencia con los usuarios para que aprendan a manejar el sistema y ajustarse mejor a los turnos”, señaló.
En línea con este proceso, el plazo para comenzar a aplicar sanciones se extendió hasta el 15 de mayo. Según Cunha, la decisión también responde al contexto de conflicto tarifario a nivel nacional, que impacta en el transporte de cargas.
STOP 5.0 establece un esquema automatizado de turnos con bandas horarias definidas, reemplazando el sistema manual que utilizaban las terminales portuarias. Esto implica un cambio significativo tanto para las empresas como para los transportistas, quienes deben planificar con mayor precisión sus tiempos de salida y llegada, con la posibilidad de reprogramar turnos según disponibilidad.
“El objetivo no es recaudar, sino ordenar y planificar el ingreso de camiones”, aclaró el funcionario, al tiempo que remarcó el carácter federal de la medida. “Es la primera vez que una resolución de la provincia de Santa Fe tiene alcance nacional, porque impacta en camiones de todo el país”, afirmó.
El sistema abarca a más de 100.000 vehículos y a toda la cadena agroexportadora, incluyendo productores, acopios y terminales portuarias, con excepción de los puertos de Bahía Blanca y Quequén.
Finalmente, Cunha subrayó que se trata de un cambio estructural luego de más de 15 años de funcionamiento bajo otra lógica. “Es un proceso cultural que lleva tiempo, pero de a poco todos los actores lo van incorporando y utilizando mejor”, concluyó.







