Juan Cruz, sereno con 20 años de experiencia en la actividad, señaló a SL24 que la situación llegó a un punto límite. Según detalló, empleados administrativos del sindicato llevaban más de 90 días sin cobrar sus sueldos y, tras reiterados reclamos sin respuestas satisfactorias, fueron finalmente despedidos.
El edificio donde funcionaba la sede gremial, ubicado en Puerto San Martín, permanece actualmente cerrado y sin servicios básicos. “No tiene agua, luz, gas ni internet por falta de pago”, aseguró, lo que refleja el estado de abandono institucional.
Además, los trabajadores denunciaron la falta total de comunicación con las autoridades del sindicato. Indicaron que el delegado, Orlando Brizuela, no mantiene diálogo con los afiliados, mientras que tampoco existiría vínculo con la secretaria general, Mariela Ibaldi.
“Estamos en un área desierta, no tenemos a dónde ir a tocar puertas ya”, expresó Juan Cruz, describiendo el desamparo que atraviesan los trabajadores del sector en el Cordón Industrial.
El cierre del sindicato deja a los serenos de buque sin representación gremial en una actividad clave para la operatoria portuaria de la región del Cordón industrial.







