La escena, reconstruida con el correr de los meses, vuelve a poner el foco en la violencia ocurrida en la zona de islas del río Coronda. Dos puesteros de 45 y 60 años, identificados como MAP y JS, continuarán en prisión preventiva tras ser señalados como coautores del doble homicidio de Félix Martín Cabrera y José Oscar Cabrera.
La decisión fue tomada por el juez Nicolás Falkenberg durante una audiencia de revisión de medidas cautelares realizada en los tribunales de la ciudad de Santa Fe. Allí, el fiscal Carlos Lacuadra defendió la continuidad de las detenciones y logró sostener la acusación, pese a los intentos de la defensa por modificar la calificación legal y revertir la medida.
Según expuso el fiscal, los propios imputados aportaron una versión que terminó jugando en su contra. En su intento por justificar una supuesta legítima defensa, reconocieron haber disparado contra las víctimas. Sin embargo, para la Fiscalía ese relato no se sostiene frente a las pruebas reunidas ni a las circunstancias en que se produjo el ataque.
El hecho remite a la madrugada del 31 de diciembre del año pasado. Cerca de las 2, en el arroyo La Blanca, un acceso lateral del río Coronda, los dos hombres habrían sorprendido a los primos Cabrera y les dispararon con escopetas. Ambos murieron en el lugar a causa de múltiples impactos.
Los cuerpos fueron encontrados horas después en una canoa que navegaba a la deriva, a la altura de Sauce Viejo. Dentro de la embarcación, además, había restos de un animal faenado, un detalle que también forma parte de la investigación.
Para el Ministerio Público de la Acusación, no hay dudas sobre la mecánica del hecho ni sobre la participación de los imputados, quienes eran los únicos habitantes habituales de un islote cercano donde trabajaban como cuidadores de ganado.
Días más tarde, el 9 de enero, fueron detenidos durante allanamientos realizados en la zona. En esos procedimientos se secuestraron las armas presuntamente utilizadas: una escopeta calibre 16 en poder de JS y otra calibre 12, junto a 30 cartuchos, en manos de MAP. Ninguna contaba con autorización legal.
El juez también valoró que persisten riesgos procesales, como la posibilidad de fuga o de entorpecimiento de la investigación, en función de la gravedad del delito y la actitud de los acusados.
Ambos enfrentan cargos como coautores de doble homicidio calificado por el uso de armas de fuego, además de tenencia ilegítima de armas de uso civil. Mientras avanza la causa, seguirán detenidos, en un caso que expone la crudeza de un crimen ocurrido en uno de los paisajes más aislados del litoral santafesino.








