El alivio por el cese de las lluvias duró poco para los conductores que transitan el Cordón Industrial. Tras varios días de inestabilidad que frenaron el flujo en los campos, la “cosecha gruesa” se descargó de golpe sobre las rutas de la región, provocando un colapso logístico que afecta tanto al transporte de cargas como a los vehículos particulares.
La Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) emitió un alerta urgente ante las importantes demoras y el congestionamiento que se registra en los accesos a las terminales portuarias. La combinación del suelo que comenzó a permitir la salida de granos y la necesidad de las terminales de recuperar el tiempo perdido generó un “efecto embudo” que mantiene a miles de camiones a paso de hombre.
puntos críticos y rutas afectadas
Las autoridades viales solicitaron extremar la precaución y, en lo posible, evitar las zonas de mayor conflicto. Los corredores con demoras más pesadas son:
- Autopista Rosario-Santa Fe: Filas kilométricas en los accesos a San Lorenzo, Puerto San Martín y la zona de Oliveros.
- Ruta Provincial 91: Saturación total en el tramo que conecta con Villa La Ribera y los accesos a Timbúes.
- Ruta Nacional 11: Tránsito pesado y complicaciones en los cruces urbanos de todo el Cordón.
- Ruta Nacional A012 y Ruta Provincial 10: Nudos viales en las intersecciones que derivan el flujo hacia las terminales del sur y norte del departamento.
operativos de control
Personal de seguridad vial y de las diversas guardias urbanas municipales se encuentran desplegados en los puntos de mayor fricción para intentar ordenar el flujo vehicular. Se exige a los conductores respetar a rajatabla las indicaciones del personal vial y prever demoras que, en algunos casos, pueden superar las dos horas para trayectos cortos.
La situación logística es compleja: la gran cantidad de camiones que arriban en simultáneo excede la capacidad de las playas de estacionamiento de varias empresas, lo que obliga a los transportistas a esperar sobre las banquinas y, en los momentos de mayor pico, sobre la propia calzada, incrementando el riesgo de siniestros.








