El procedimiento fue llevado adelante por personal de la Policía de Investigaciones (PDI), bajo las directivas del fiscal Diego Giro, integrante de la Unidad de Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
La causa se inició de oficio luego de que los investigadores detectaran la actividad sospechosa de un individuo que ofrecía material estupefaciente mediante plataformas digitales. A partir de tareas de inteligencia, que incluyeron el registro de imágenes y la verificación de las maniobras ilícitas, los agentes lograron identificar al presunto vendedor y reunir pruebas suficientes para solicitar una orden de allanamiento.
Con la autorización judicial, los efectivos irrumpieron en una vivienda ubicada en calle San Juan al 1900, donde se encontraba el principal investigado.
Durante el operativo, los agentes secuestraron 123 gramos de marihuana, $79.390 en efectivo, en su mayoría en billetes de baja denominación, una balanza de precisión y recortes de nailon utilizados para el fraccionamiento de la droga. Además, incautaron cuatro teléfonos celulares, tres pendrives, una tijera metálica, papelillos para armado y una motocicleta.

Por disposición del fiscal interviniente, el joven fue detenido y quedó a disposición de la Justicia. En tanto, todos los elementos secuestrados serán sometidos a peritajes y serán incorporados a la causa como evidencia clave en la investigación.
El caso vuelve a poner en evidencia el avance de las redes sociales como canal para la comercialización ilegal de drogas, una modalidad que las fuerzas de seguridad buscan detectar y desarticular mediante tareas de ciberpatrullaje y seguimiento digital.







