Pipa de la paz

Fin de la novela por el control de Vicentin: Molinos Agro y LDC desisten de la apelación y se bajan del “cramdown”

Fin de la novela por el control de Vicentin: Molinos Agro y LDC desisten de la apelación y se bajan del “cramdown”

A través de una presentación formal ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de Reconquista, la firma agroexportadora dio por terminado el proceso de salvataje y retiró los recursos con los que buscaba revertir la homologación otorgada al Grupo Grassi. Con esta decisión, se despeja el camino judicial para el definitivo cambio de manos de la histórica cerealera.

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A través de una presentación formal ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de Reconquista, la firma agroexportadora dio por terminado el proceso de salvataje y retiró los recursos con los que buscaba revertir la homologación otorgada al Grupo Grassi. Con esta decisión, se despeja el camino judicial para el definitivo cambio de manos de la histórica cerealera.

La prolongada disputa corporativa por el control y salvataje de la firma Vicentin SAIC dio un vuelco definitivo. Molinos Agro S.A. (perteneciente al Grupo Perez Companc) comunicó de manera formal el desistimiento total de las apelaciones y los recursos legales que había interpuesto ante la Cámara de Apelaciones de Reconquista, dando por cerrado de forma irreversible el proceso de cramdown (salvataje) en el que competía por la conducción de la gigante defaulteada.

A través de un escrito presentado por sus apoderados legales ante el juez de la causa, la empresa resolvió no seguir adelante con las impugnaciones que mantenían en vilo la firmeza del concurso preventivo. Con la presentación de toda la documentación respaldatoria requerida por el juzgado de distrito, Molinos Agro deja expedito el terreno para que la sentencia dictada a fines del año pasado, que entregó el control de la agroexportadora a la corredora rosarina Grassi S.A., quede firme y sin trabas de índole procesal.

El origen del conflicto y el retiro de la puja

El conflicto judicial que hoy se destraba se había intensificado a comienzos de enero de 2026, cuando tanto Molinos Agro como Louis Dreyfus Company (LDC) apelaron en tándem la resolución del magistrado de primera instancia que homologaba la propuesta del Grupo Grassi para la creación de la denominada “Nueva Vicentin Argentina”. Ambas firmas competidoras, que habían presentado su propia propuesta conjunta de pago para quedarse con los activos de la agroexportadora, acusaban al proceso de “arbitrario” y argumentaban que el esquema de asignación accionaria adolecía de vicios técnicos y legales.

Sin embargo, en las últimas horas y en medio del proceso en el que la Cámara reconquistense se disponía a sortear los jueces para revisar el fallo, Molinos Agro decidió dar un paso al costado. En el escrito ingresado en el expediente, los apoderados legales manifestaron expresamente:

“Que vengo por el presente a desistir del recurso de apelación interpuesto de su parte en fecha 2/01/2026 contra la resolución de fecha 30/12/2025 que resolvió el Cramdown de Vicentin SAIC.”

Asimismo, el documento de desistimiento aclara que se adjunta la documentación que acredita las facultades de representación de los firmantes y solicita formalmente que “se declare desierto el recurso de apelación deducido y se den por terminadas las actuaciones” asociadas a la presentación de Molinos Agro en esa instancia revisora.

Vía libre para la gestión de Grassi S.A.

La decisión de Molinos Agro desarma la principal barrera legal que frenaba la normalización operativa definitiva de la agroexportadora, cuyas plantas de molienda y terminales de embarque principales se encuentran asentadas en la zona sur de San Lorenzo y Ricardone, puntos neurálgicos para la economía del Cordón Industrial.

Hasta el momento de este paso al costado, el Grupo Grassi —que ya asumió la conducción institucional de la firma— venía avanzando con el cumplimiento del plan concursal homologado. En las semanas previas, las nuevas autoridades de la cerealera habían anunciado el inicio de los pagos para los más de 100 acreedores granarios que aceptaron la modalidad de abastecimiento preferencial de granos, un esquema financiero que comprende obligaciones por encima de los 115 millones de dólares.

El desistimiento de Molinos Agro no solo extingue la posibilidad de un fallo adverso en la Cámara de Reconquista que hiciera retroceder los plazos del concurso (que ya acumula más de seis años de tramitación), sino que disipa los fantasmas de un escenario de quiebra generalizada. Se espera que en el corto plazo se conozcan los pasos procesales complementarios por parte del resto de los actores institucionales involucrados, consolidando el traspaso definitivo de las acciones a la nueva conducción y dando inicio formal a una nueva etapa comercial y productiva para la agroexportadora santafesina.