El fuerte cruce paritario entre el Sindicato de Aceiteros y las terminales agroexportadoras del Cordón Industrial sumó un capítulo de altísima tensión mediática y aclaraciones obligadas. Luego de que SL24 publicara el reportaje donde el secretario General, Daniel Succi, lanzara una verdadera bomba al afirmar que “los muchachos están calientes porque ven todas las cosas que cargan y las cosas encima que no son tan tan puras”, el propio dirigente tuvo que salir a “recoger el barrilete” y ensayar una insólita justificación técnica para desactivar las sospechas de complicidad o conocimiento de actividades delictivas en las terminales portuarias.
Succi rompió el silencio en una entrevista sin filtros con el periodista Pablo Motto en el programa “El Contestador” por radio 2 AM de Rosario. Frente a la repregunta directa sobre qué es lo “no tan puro” que ven los trabajadores arriba de los buques del Up River, el sindicalista intentó desmarcarse drásticamente de cualquier vinculación con el narcotráfico: “Yo nunca hablé de droga ni mucho menos. De droga han hablado los medios, ustedes mismos. Cuando dije ‘no tan puro’, me refería a que no es tan puro lo que se carga en el sentido del peso y la humedad”.
La insólita explicación técnica: “Soja mojada” y “matabichos”
Para justificar la polémica frase que puso en alerta a todo el sector, Succi argumentó que el recelo de los operarios de planta responde a presuntas maniobras comerciales para alterar el tonelaje de los subproductos y no al transporte de sustancias ilegales.
“Vos sabés que un kilo de soja seca es una cosa y un kilo de soja o harina mojada es otro precio, otro peso. ¿Me entendés? No es lo mismo”, lanzó el dirigente ante el asombro del conductor. “Y además, todos sabemos que le meten matabicho a la harina para que cuando llegue a destino no tenga bichos, no tenga nada, y en realidad pesa más”, agregó de manera temeraria.
Motto le retrucó que sus declaraciones seguían sembrando dudas y que parecían rozar las denuncias del diputado Carlos del Frade sobre la falta de controles estatales en la salida de estupefacientes por la Hidrovía. “Cada uno que se haga cargo de lo que dice. Del Frade se tendría que hacer cargo y a lo mejor él lo dice porque tiene fueros; yo no tengo fueros. Yo lo que soy es un trabajador de 45 años que entró a Vicentin”, se defendió Succi, intentando esquivar el barro judicial.
Acusaciones al Gobierno y la quita de los “serenos de buques”
A pesar de sus esfuerzos por bajar el tono, el titular de la paritaria aceitera local no dejó pasar la oportunidad para lanzar duras críticas políticas. Vinculó la supuesta falta de transparencia en los muelles con las recientes medidas de desregulación implementadas por la Casa Rosada en favor de las multinacionales agrícolas.
El gremialista apuntó contra la eliminación de la obligatoriedad de los custodios en las embarcaciones: “Yo quiero que me expliquen por qué sacaron a los vigiladores de buque. Las empresas son las que le dieron la directiva al Gobierno nacional, porque está claro que es un gobierno armado por las grandes empresas que se quieren jugar con todo como toda la vida”.
Succi redobló la apuesta y cuestionó la capacidad técnica del Presidente y del ministro de Desregulación: “¿Vos creés que Milei y Sturzenegger saben lo que es cargar un barco o trabajar en una aceitera? A esos muchachos les dan órdenes para abaratar la mano de obra. Ahora tenemos a los prácticos que ya no van a acompañar más a los barcos, se están empezando a chocar en Zárate y se están encallando por todos lados”.
“A veces no sabemos qué llevan los barquitos adentro”
La entrevista continuó en un terreno resbaladizo cuando Succi describió la magnitud del polo industrial que lidera, destacando que en apenas diez kilómetros paralelos al río Paraná operan 17 empresas por donde se evacúa el 84% de la producción agropecuaria del país. Fue allí donde volvió a sembrar misterio sobre el rol de fiscalización del Estado.
“Nosotros vemos desde el sindicato cómo entran y se van los barquitos cargaditos… y a veces hasta no sabemos qué llevan adentro, si llevan harina, heladeras o qué sé yo, porque ¿quién controla lo que cargan arriba de los barcos?”, disparó con una mezcla de picardía y denuncia.
Hacia el cierre del reportaje, Motto ironizó con que, de haber una justicia seria, un fiscal debería estar llamándolo a declarar de oficio por sembrar semejantes sospechas sobre el comercio exterior. “Bueno, sí… pero la justicia, antes de llamarme a mí, se tiene que dedicar a otras cosas que me parece que son mucho más importantes o terribles que lo que pasa acá”, retrucó Succi de forma tajante.
Finalmente, ratificó el piso salarial actual de la categoría inicial en $2.344.000 y defendió el reclamo de llevarlo a los $2.800.000, apalancado en las millonarias inversiones anunciadas por Molinos Agro y Louis Dreyfus tras bajarse del concurso de Vicentin: “Todos acá en el Cordón Industrial están invirtiendo de a 30, 40 o 50 millones de dólares y son empresas de primer nivel que ganan mucha plata. Lo único que le digo a los empresarios es que a mí me gusta tener paritarias cara a cara, no por Zoom. A mí no me gusta ventilar las cosas tampoco”, concluyó de forma insólita tras haber encendido el debate de la región.







