El reconocimiento tuvo lugar en la Sala de Prensa municipal, donde el intendente Leonardo Raimundo compartió un desayuno junto a la comerciante, sus familiares y funcionarios locales. Durante el encuentro, le entregó una copia del decreto Nº 127, mediante el cual el Ejecutivo destacó su compromiso con la actividad comercial, su conducta ejemplar y su contribución a la comunidad sanlorencina.
Ros-Bi abrió sus puertas en 1978 y rápidamente se convirtió en un comercio emblemático de San Lorenzo. A lo largo de los años, la mercería acompañó a varias generaciones de vecinos y se consolidó como un punto de referencia para quienes buscaban artículos de costura, tejidos y mercería. El nombre del local nació de la unión de los nombres de la hija de Paulina, Rosa Bibiana.
El decreto municipal también pone en valor la historia familiar de la comerciante. Paulina es hija de Joaquín Thau, inmigrante polaco-judío que se radicó en San Lorenzo en 1942, y continuó una tradición de esfuerzo y trabajo que dejó una huella en la ciudad.

Además, el reconocimiento resalta la perseverancia con la que sostuvo su actividad comercial frente a distintos desafíos económicos y circunstancias personales, manteniendo siempre una atención cercana y comprometida con sus clientes.
A los 77 años, Paulina Thau decidió cerrar las puertas de Ros-Bi, marcando el final de una etapa que forma parte de la memoria colectiva de San Lorenzo. Por ese motivo, el municipio quiso agradecer públicamente su dedicación y destacar el legado que deja una de las comerciantes más reconocidas y queridas de la ciudad.
Con este homenaje, la ciudad despidió a un comercio histórico y reconoció a una mujer que, con trabajo, constancia y vocación de servicio, se convirtió en un símbolo del comercio local.







