UE MERCOSUR

Batalla diplomática en Bruselas: Argentina busca frenar una restrictiva norma europea que pone en riesgo el biodiésel regional

Batalla diplomática en Bruselas: Argentina busca frenar una restrictiva norma europea que pone en riesgo el biodiésel regional

Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC, viaja a Bruselas para reunirse con la Comisión Europea
Tres meses de intensas gestiones en el Parlamento Europeo mantienen en vilo al Cordón Industrial. La Unión Europea avanza con regulaciones ambientales que amenazan las exportaciones de subproductos de la soja. El secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun, encabeza la ofensiva oficial para evitar el bloqueo del único mercado externo para el combustible nacional. El impacto en las terminales del Up River.

Estamos en WhatsApp: Podés seguirnos acá

Tres meses de intensas gestiones en el Parlamento Europeo mantienen en vilo al Cordón Industrial. La Unión Europea avanza con regulaciones ambientales que amenazan las exportaciones de subproductos de la soja. El secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun, encabeza la ofensiva oficial para evitar el bloqueo del único mercado externo para el combustible nacional. El impacto en las terminales del Up River.

El principal motor económico del sur de Santa Fe se encuentra bajo una fuerte amenaza internacional. En las últimas semanas, el Gobierno nacional ha intensificado sus gestiones diplomáticas en Bruselas con el objetivo de frenar una nueva tanda de normativas ambientales en el Parlamento Europeo. Según una investigación de la periodista Sofía Diamante para el diario La Nación, las restricciones técnicas bajo debate amenazan directamente con paralizar exportaciones millonarias de biodiésel de soja, un producto con un fuerte anclaje de fabricación en las terminales portuarias de San Lorenzo, Puerto General San Martín y Timbúes.

La preocupación es máxima: el año pasado, la Argentina exportó 280.000 toneladas de biodiésel al viejo continente, consolidando a la Unión Europea (UE) como el único comprador internacional a gran escala que le queda a la industria local tras los sucesivos cierres de mercados en Estados Unidos y otros destinos.

El frente diplomático: Cancillería en el Parlamento Europeo

La ofensiva argentina para defender la producción local es liderada por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Fernando Brun, quien concretó múltiples viajes a la capital belga para negociar de manera directa con eurodiputados y burócratas del bloque.

La estrategia nacional busca morigerar o postergar la aplicación de estándares técnicos extremadamente rígidos sobre la trazabilidad ambiental y la huella de carbono de la soja sudamericana. La Casa Rosada argumenta que los exigentes parámetros europeos no responden únicamente a criterios ecológicos, sino que esconden barreras para-arancelarias de tinte proteccionista destinadas a favorecer a los productores de oleaginosas locales de Europa, bloqueando la competitividad del Gran Rosario.

El conflicto escaló no solo a nivel local, sino regional. El impacto de las nuevas regulaciones ambientales alcanza también a gigantes agrícolas como Estados Unidos y Brasil. Ambas naciones venden millones de toneladas de porotos de soja que son procesados directamente en las plantas del continente europeo para transformarse en biocombustibles, por lo que una restricción general a la materia prima sudamericana alteraría por completo el flujo del comercio global de commodities.

Un contexto de máxima tensión: El “Espejo” de la carne en Brasil

El clima que enfrentan los diplomáticos y empresarios argentinos en Bruselas es de una rigidez regulatoria inédita. El contexto se volvió aún más hostil luego de que la Comisión Europea oficializara la exclusión de Brasil de la lista de países habilitados para exportar carne vacuna y otros productos ganaderos al bloque comercial por fallas en las auditorías de control y trazabilidad sanitaria.

Aunque el desplazamiento temporal de Brasil abre oportunidades comerciales de corto plazo en nichos premium para la carne argentina y uruguaya, en el sector agroindustrial encienden las alarmas: demuestra que el brazo normativo de la Unión Europea está dispuesto a aplicar sanciones estructurales severas sin temblarle el pulso frente a sus principales socios comerciales.

Para el Up River santafesino —que concentra el polo de crushing y destilación de biocombustibles más eficiente del planeta— el resultado de estos tres meses de pulseada en Bruselas será decisivo. Si la Cancillería no logra flexibilizar las exigencias normativas, las plantas regionales se enfrentarán a un inminente “efecto tapón” en el stock de aceite de soja y a una consecuente caída en los niveles de molienda y empleo.

5