Las alertas viales e institucionales volvieron a encenderse en el corazón logístico del Up River. La histórica bajante que registra el río Carcarañá dejó al descubierto un importante socavón en las inmediaciones de una de las bases operativas del puente de la Ruta Nacional 11, ubicado en la jurisdicción de Villa La Ribera. El hallazgo, visibilizado inicialmente por los propios habitantes de la zona, expone una vez más la vulnerabilidad de la infraestructura regional y reaviva el histórico mote de “el puente de la vergüenza” para una traza clave que parece estar permanentemente en terapia intensiva.
Durante las últimas horas, comenzaron a circular con fuerza en redes sociales una serie de imágenes y videos caseros que muestran con crudeza el desgaste material del terreno. En el sector de apoyo de la pesada estructura de hormigón, parte de la contención natural de la costa cedió por completo, dejando expuesta una zona crítica que hasta hace pocas semanas permanecía totalmente cubierta por el caudal del agua.
Un gigante logístico bajo amenaza oculta
De acuerdo con las primeras evaluaciones y observaciones recabadas entre los vecinos de la localidad, este preocupante fenómeno erosivo guarda relación directa con las drásticas variaciones del nivel del río durante el último semestre. El ciclo combinado de una fuerte crecida y la posterior bajante abrupta del Carcarañá provocó fuertes movimientos y un “lavado” del terreno, derivando en el desmoronamiento costero que hoy está a la vista de todos.
La gravedad de la situación no radica únicamente en el desgaste físico de la costa, sino en el rol estratégico que cumple este puente. Se trata de una arteria indispensable para la logística portuaria, por donde fluye diariamente gran parte del transporte pesado que abastece a las terminales agroexportadoras del norte de nuestra región. Un daño estructural mayor en este punto implicaría el aislamiento terrestre de corredores viales vitales y un cuello de botella catastrófico para la economía regional.
Expectativa por inspecciones técnicas urgentes
Por el momento, las autoridades competentes informaron que no se observan daños estructurales evidentes en la superestructura del puente ni se han determinado restricciones preventivas para la circulación de vehículos livianos o pesados. Sin embargo, el hallazgo ya disparó un fuerte reclamo comunitario.
Los habituales usuarios de la traza señalaron que el deterioro total quedó al descubierto en los últimos días a medida que el nivel del agua continuó descendiendo de manera sostenida. Existe una creciente expectativa y presión social dirigida hacia Vialidad Nacional y los organismos provinciales para que se realicen inspecciones técnicas de urgencia que permitan determinar con precisión científica el alcance real de la erosión y ejecutar los necesarios e impostergables trabajos de refuerzo y pilotaje en el sector antes de que se genere una falla irreversible.







