En momentos en que la Argentina redescubre a la minería metalífera como uno de sus vectores económicos más trascendentales —con megaproyectos de cobre, oro y litio que prometen multiplicar las exportaciones nacionales—, la historia del transporte y el comercio exterior demuestra que el Cordón Industrial santafesino ya se había anticipado tres décadas a su tiempo.
A mediados de los años noventa, cuando el país prácticamente le daba la espalda a la integración minera federal y dudaba de la capacidad técnica para conectar los yacimientos de la alta cordillera con el Atlántico, en Puerto General San Martín se erigió la operación de intermodalidad logística y portuaria de mayor envergadura de Sudamérica: la terminal de Minera Alumbrera.

La monumental obra de 1.200 kilómetros que unió Catamarca con el Paraná
El proyecto Bajo de la Alumbrera no solo representó el primer megayacimiento metalífero a cielo abierto del país, sino que exigió el desarrollo de una cadena logística multimodal que aún hoy es caso de estudio a nivel internacional:
- El mineraloducto cordillerano: Desde el corazón de Catamarca, a más de 2.600 metros de altura, se construyó una tubería subterránea de 316 kilómetros que bombeaba el concentrado de mineral en suspensión líquida (slurry) atravesando valles y montañas hasta la planta de secado y filtrado en Cruz del Norte (Tucumán).
- El puente ferroviario troncal: Una vez deshidratado el material, se cargaba en formaciones completas del Ferrocarril Belgrano, recorriendo casi 900 kilómetros de vías a lo largo de cinco provincias argentinas hasta arribar a las costas de Santa Fe.
- Puerto Alumbrera en PGSM: En Puerto General San Martín (en un predio exclusivo lindero a Terminal 6), se construyó un domo de almacenamiento hermético con presión negativa y un sistema automatizado de cintas cerradas con muelle propio sobre el río Paraná, capaz de cargar buques de ultramar (Panamax) en cuestión de horas y con impacto ambiental cero en la zona urbana.
Ese circuito cerrado operó ininterrumpidamente durante más de dos décadas, demostrando que la mayor vía agroexportadora de América Latina podía convivir y liderar, al mismo tiempo, la salida de los minerales más valiosos del continente.
Glencore 2028: el gigante logístico se prepara para despertar
Esta infraestructura monumental no es una pieza de museo: está lista para reactivarse. La multinacional Glencore ratificó formalmente que durante el primer semestre de 2028 volverá a poner en producción el yacimiento catamarqueño para procesar mineral remanente de alta ley.
Las proyecciones oficiales estiman una producción anual de:
- 75.000 toneladas de cobre concentrado.
- 317.000 onzas de oro.
Para canalizar ese volumen millonario de divisas, la compañía reabrirá su corredor ferroviario federal y rehabilitará el muelle de embarque en Puerto General San Martín, ratificando la vigencia y competitividad de las instalaciones locales.
La carta que Pullaro puso sobre la mesa en Chile
En este marco cobra especial sentido la reciente misión oficial del gobernador Maximiliano Pullaro en Chile. Mientras el país vecino enfrenta saturación en sus puertos del Pacífico y restricciones de infraestructura cordillerana, Santa Fe demostró que ya cuenta con la experiencia operativa, el calado en la Vía Navegable Troncal y el tendido ferroviario para recibir el concentrado de cobre de San Juan, Salta y Catamarca.

Puerto General San Martín ya demostró hace 30 años cómo se conecta la cordillera con el mundo. Frente al inminente boom minero, la región no necesita improvisar: tiene la historia, la infraestructura y el muelle más avanzado para liderar la nueva matriz exportadora del país.






