San Lorenzo ha logrado consolidarse como un referente nacional en materia de planificación urbana. Según datos recientes, la ciudad se posiciona como la localidad con mayor superficie de veredas unificadas y mobiliario urbano por habitante en todo el país. Esta distinción surge del análisis del volumen poblacional en relación con los 39.000 metros cuadrados de veredas renovadas bajo un diseño homogéneo, que transforman la dinámica de circulación y la calidad de vida de los vecinos.
Más que cemento: un modelo de accesibilidad
El plan municipal no se limita a la pavimentación de veredas. La estrategia, que ya es un sello distintivo de la actual gestión, busca integrar la estética urbana con una funcionalidad inclusiva. Cada intervención incorpora:
Accesibilidad total: Construcción de rampas reglamentarias en todas las esquinas para garantizar la movilidad de personas con discapacidad o movilidad reducida.
Equipamiento moderno: Adecuación de mobiliario urbano (bancos, cestos), luminarias LED y renovación del arbolado público.
Seguridad y confort: Generación de entornos más seguros y atractivos, no solo para el vecino, sino para fortalecer el perfil comercial y turístico de la ciudad.
Expansión constante: el plan avanza al norte
Tal como se viene registrando en los últimos meses, el “Plan de Veredas Unificadas” no se detiene. Actualmente, las obras se concentran en la avenida San Martín, en el tramo comprendido entre Ledesma y bulevar Eva Perón, en barrio Díaz Vélez.
Este proyecto viene a dar continuidad a las mejoras ya ejecutadas en puntos estratégicos como las avenidas Luis Borghi y Ledesma, además de arterias vitales como Riccheri, Doctor Ghio, Belgrano y Urquiza. “Hace unos años empezamos con la esquina de los bancos; hoy estamos trabajando en sectores con alta densidad de actividad. Esto es importante no solo por la estética, sino por la accesibilidad”, destacó el intendente Leonardo Raimundo durante su última recorrida por la obra.
Una transformación cultural
El mandatario local subrayó que este proceso representa un verdadero cambio de paradigma. “Cuando ingresé al gobierno municipal no existía ninguna rampa en las esquinas para personas con movilidad reducida. Tenemos que seguir construyendo una ciudad para todos”, afirmó el intendente.
Al convertir las veredas en paseos uniformes y modernos, San Lorenzo no solo jerarquiza sus corredores comerciales, sino que también pone en valor el espacio público, democratizando el uso de la ciudad y convirtiendo a la accesibilidad en un pilar fundamental de su identidad urbana. Con este ritmo de obra, la ciudad reafirma su compromiso de seguir siendo, metro a metro, una referencia ineludible en el urbanismo nacional.







