La aeronave tenía programado arribar a Ezeiza a las 6.25, pero finalmente tocó pista en Rosario a las 6.50, convirtiéndose en una de las operaciones más llamativas del año para el aeropuerto local.
El Boeing 747, conocido mundialmente como el “Jumbo” o “la reina de los cielos”, es uno de los aviones comerciales más emblemáticos de la historia de la aviación y cada vez menos frecuente en vuelos regulares. Su presencia en Rosario despertó el interés de aficionados, trabajadores aeroportuarios y vecinos de la región, que siguieron de cerca el inusual aterrizaje.
No es la primera vez que un vuelo de Lufthansa con destino a Ezeiza termina en Rosario. En marzo de 2024, otra aeronave de la misma compañía que cubría el trayecto Frankfurt-Ezeiza también fue desviada al AIR debido a las tormentas que afectaban Buenos Aires y a una emergencia médica de un pasajero.
En esta oportunidad, el episodio también vuelve a poner en evidencia la capacidad operativa del Aeropuerto Internacional Rosario, que recientemente concluyó una importante remodelación de su pista. Las obras permitieron optimizar la infraestructura y reforzar las condiciones para recibir aeronaves de gran porte, como el Boeing 747.
Aunque el aterrizaje respondió a una contingencia meteorológica y no a una operación programada, la llegada del gigante de Lufthansa vuelve a mostrar el potencial del AIR para atender vuelos internacionales de gran tamaño cuando las circunstancias lo requieren.
Hasta el momento, no trascendió cuándo la aeronave retomará su viaje hacia Ezeiza, una vez que las condiciones climáticas permitan completar el tramo final del recorrido.








