La medida alcanzó a vehículos secuestrados por diversas infracciones, entre ellas la utilización de escapes libres, aceleraciones indebidas y maniobras peligrosas en la vía pública, situaciones que generan reiteradas quejas por parte de los vecinos.
Desde el municipio señalaron que la decisión busca dar una respuesta concreta a una problemática que afecta el descanso y la tranquilidad de numerosas familias. En ese sentido, remarcaron que los controles continuarán y que se utilizarán todas las herramientas legales disponibles para desalentar estas conductas.
Bajo el lema “Cada acelerada le quita el descanso a un vecino”, las autoridades locales destacaron que el objetivo es promover una convivencia más armoniosa y garantizar el respeto por quienes viven y trabajan en la ciudad.
Además, indicaron que la compactación forma parte de una estrategia más amplia que incluye operativos de control vehicular, fiscalización del cumplimiento de las normas de tránsito y acciones orientadas a fortalecer la seguridad vial.
Desde la administración municipal reconocieron que la problemática de los escapes antirreglamentarios y los ruidos excesivos requiere el compromiso de distintos organismos del Estado, pero ratificaron su decisión de avanzar con medidas concretas para preservar la calidad de vida de los habitantes de Puerto General San Martín.








