Tras atravesar un período de severa crisis y parálisis operativa que amenazó su continuidad, la histórica empresa de tratamiento de residuos peligrosos IDM encaró un profundo proceso de reestructuración. En los estudios de EPA News, el presidente del nuevo grupo inversor, Manuel Santana, brindó detalles inéditos de la situación con la que se encontraron al tomar el control de la firma hace seis meses y las acciones ejecutadas para regularizar la planta ubicada en la ciudad de San Lorenzo.
De la quiebra al rescate operativo
“Hace seis meses nos encontramos con una empresa totalmente en situación de quiebra, con un pasivo muy importante no solo con empleados y aportes, sino también con entidades bancarias y públicas”, contextualizó Santana durante la entrevista conducida por Nicolás Carugatti.
Para revertir la quiebra, la nueva conducción conformó un equipo multidisciplinario con trabajadores de la planta, ingenieros ambientales, técnicos en seguridad e higiene y asesores jurídicos y contables. Este plan de rescate conllevó un desembolso millonario: “Hemos invertido alrededor de 10.000 millones de pesos para reestructurar la empresa y convertirla en lo que es hoy: una planta habilitada que está trabajando como corresponde”, confirmó el directivo.
Permisos ambientales y auditorías
Uno de los activos más críticos de IDM es la vigencia de sus habilitaciones para el tratamiento y destrucción final de residuos industriales peligrosos. Al respecto, Santana precisó que para volver a encender los hornos de alta temperatura —donde los residuos son procesados hasta emitir vapor no contaminante— debieron adecuar la planta a las exigencias normativas.
“Tuvimos que invertir muchísimo dinero en las nuevas condiciones que nos pedían la Municipalidad y la Provincia. Hoy ya contamos con los permisos municipal y provincial vigentes, y estamos en pleno trabajo para obtener el permiso a nivel nacional. La empresa cuenta con inspecciones y auditorías periódicas por parte de los entes de control, como corresponde”, explicó.
Saneamiento laboral y acuerdo con Químicos
El aspecto humano y salarial fue otro de los ejes complejos del traspaso. Cuando el nuevo grupo tomó el control entre febrero y marzo, la planta contaba con 115 empleados a los que se les adeudaban sueldos y aportes previsionales.
Como parte del plan de reestructuración financiera, la empresa redujo la plantilla a 52 trabajadores, indemnizando al resto del personal. “Se saldaron las deudas salariales y se abonaron las indemnizaciones correspondientes a personas con hasta 27 años de antigüedad. Todos los acuerdos se firmaron de manera prolija e individual en la sede del Ministerio de Trabajo de San Lorenzo”, detalló Santana, confirmando además que actualmente la totalidad del personal se encuentra encuadrado bajo el gremio del Sindicato de Químicos de San Lorenzo.
Un eslabón clave para el Cordón Industrial
IDM cumple un rol ambiental y logístico indispensable en el sur santafesino al certificar la destrucción final de pasivos ambientales generados por las industrias. De cara al mediano y largo plazo, Santana expresó el compromiso de consolidar el servicio y devolverle la trayectoria histórica a la firma.
“Hoy empezamos una etapa abocada al servicio para las empresas que requieran el tratamiento. Apuntamos a volver a lo que era IDM antes, una empresa referente en el rubro con más de 50 años de historia que realza el perfil productivo y ambiental de San Lorenzo y la región”, concluyó.








