El Sindicato de Camioneros se declaró en estado de alerta y movilización ante la incertidumbre generada por el cambio de empresas contratistas que prestan servicios para YPF, una situación que podría dejar sin empleo a alrededor de 70 choferes.
José Capuano, representante gremial, explicó que dos empresas que actualmente operan para la petrolera perderán la licitación y serán reemplazadas por otras dos firmas. Sin embargo, advirtió que las nuevas adjudicatarias manifestaron dificultades para incorporar al personal que actualmente se desempeña en esas tareas.
“Hay una gran incertidumbre porque hay dos grandes empresas que ganan esta licitación que están diciendo que también están complicadas con el trabajo y que no tienen posibilidad de tomar a la gente”, señaló Capuano.
Ante este escenario, el gremio convocó a una audiencia en el Ministerio de Trabajo, donde ya participaron las empresas salientes, Traslucon y Carrizo. Tras el encuentro, las partes acordaron pasar a un cuarto intermedio y citar al responsable solidario para avanzar en las negociaciones, el próximo lunes.
Desde el sindicato remarcaron que la principal preocupación es garantizar la continuidad laboral de los trabajadores afectados por el recambio de contratistas.
“Nuestra prioridad número uno es la continuidad laboral de la gente. Son por lo menos 70 choferes que quedarían sin empleo. ¿Quién le explica a esta gente que las dos empresas que vienen no los toman?”, planteó el dirigente gremial.
Capuano describió el panorama como “complicado” y aseguró que existe una fuerte preocupación entre los trabajadores y sus familias por la falta de definiciones sobre su futuro laboral.
Mientras continúan las gestiones en el ámbito del Ministerio de Trabajo, el Sindicato de Camioneros mantiene el estado de alerta y sigue de cerca las negociaciones con el objetivo de preservar todos los puestos de trabajo involucrados en el cambio de prestadores de servicios para YPF.








