Rosario

Javier Milei cerró el aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario: defensa del plan económico, rechazo al salvataje de deudores y dura embestida contra la oposición

Javier Milei cerró el aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario: defensa del plan económico, rechazo al salvataje de deudores y dura embestida contra la oposición

Milei en la Bolsa de Comercio de Rosario
En un extenso y vehemente discurso frente al auditorio bursátil de la ciudad, el presidente abordó el debate sobre el ciclo económico, el riesgo país y el nivel de morosidad. Calificó las críticas como una opereta política basada en "mercados repugnantes", afirmó haber derrotado la mayor corrida financiera de la historia argentina y descartó de plano cualquier intervención estatal para condonar deudas privadas, advirtiendo que el subsidio genera riesgo moral y destruye el crédito a largo plazo.
22-08-2026 11:41 AM
En un extenso y vehemente discurso frente al auditorio bursátil de la ciudad, el presidente abordó el debate sobre el ciclo económico, el riesgo país y el nivel de morosidad. Calificó las críticas como una opereta política basada en "mercados repugnantes", afirmó haber derrotado la mayor corrida financiera de la historia argentina y descartó de plano cualquier intervención estatal para condonar deudas privadas, advirtiendo que el subsidio genera riesgo moral y destruye el crédito a largo plazo.

El presidente de la Nación, Javier Milei, tuvo a su cargo el discurso de clausura durante la conmemoración del 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). En una alocución cargada de tecnicismos económicos, analogías doctrinarias y fuertes descalificaciones hacia dirigentes opositores, analistas y medios de comunicación, el mandatario estructuró su exposición en torno a tres ejes fundamentales: el uso político de los denominados mercados controvertidos, la consistencia macroeconómica del programa de estabilización y la radiografía real de la morosidad crediticia en el país.

Mercados repugnantes y la politización del debate financiero

El jefe de Estado inició su intervención recurriendo a la teoría económica de los “mercados repugnantes” formulada en la literatura académica, para explicar cómo determinados sectores intentan instalar un clima de crisis a partir del debate sobre el sobreendeudamiento. Milei sostuvo que, del mismo modo en que durante la campaña electoral se montaron acusaciones sobre la venta de órganos o la libre portación de armas en colegios, en la actualidad se busca utilizar el crédito y la tasa de interés como una herramienta de difamación para elevar artificialmente el riesgo país y frenar la reactivación productiva.

En esa misma línea, comparó la controversia con las reacciones sociales e intervenciones estatales registradas durante la pandemia de COVID-19 con el alcohol en gel y los barbijos. El mandatario fustigó con dureza los controles de precios aplicados por la administración de Alberto Fernández, asegurando que la distorsión impuesta por el Estado provocó desabastecimiento y derivó en un costo directo en vidas humanas, en contraste con las respuestas espontáneas de oferta que surgen cuando rige la plena libertad de precios en los mercados.

Reglas monetarias y la contención de una corrida histórica

Al analizar el frente macroeconómico, Milei reivindicó la aplicación estricta de políticas basadas en reglas frente a la discrecionalidad política. Remarcó que el Gobierno cumplió cada una de las metas monetarias anunciadas previamente y aseguró que la gestión libertaria logró neutralizar una corrida financiera sin precedentes en el país por el equivalente a 70.000 millones de dólares, integrando la absorción monetaria de pasivos remunerados, el desarme de las Lefis y el endurecimiento de los encajes bancarios.

El presidente criticó a los economistas que confunden a la tasa de interés como el precio del dinero y fundamentó que se trata de un mecanismo de coordinación intertemporal entre el consumo presente y futuro. En ese sentido, explicó que ante la caída en la demanda de activos locales provocada por las tensiones legislativas y los intentos de desestabilización política, el Banco Central no podía ceder bajando tasas ni emitiendo pesos, ya que hubiera financiado una corrida cambiaria descontrolada con destino a una hiperinflación.

La radiografía de la morosidad y el racionamiento de crédito

En el tramo microeconómico, Milei desacreditó las versiones sobre un colapso generalizado en el cumplimiento del sistema crediticio. Puntualizó que el crédito al sector privado en la Argentina se ubica actualmente en el 12% del Producto Bruto Interno, un nivel sustancialmente inferior al 70% promedio de la región, al 120% de Chile o al 150% de Estados Unidos, por lo que desestimó que la sociedad se encuentre sobreendeudada en términos agregados.

Al profundizar sobre los índices de mora, detalló que el retraso en el sistema bancario formal se mantiene por debajo del 12%, un rango homologable al 13% registrado en las tarjetas de crédito dentro de los Estados Unidos. Milei apoyó su análisis en el concepto de racionamiento de crédito de Joseph Stiglitz para sostener que la morosidad que se observa hoy no corresponde a los préstamos de la actual etapa, sino a compromisos arrastrados del ciclo anterior donde el parate de la actividad y la desinflación impidieron la licuación automática que los deudores preveían en sus cuotas fijas.

Electrodomésticos, apuestas y los segmentos no bancarios

El presidente focalizó los focos de mayor tensión financiera en el sector de las entidades no bancarias y en el crédito al consumo de bajos montos y altas tasas. Indicó que gran parte de los atrasos puntuales responde a dos fenómenos concretos: las compras masivas financiadas de televisores y artefactos para el mundial de fútbol cuya incobrabilidad ronda el 50%, y el impacto desregulado del juego clandestino y las apuestas online.

A su vez, acusó de hipocresía a la dirigencia kirchnerista al recordar que durante sus mandatos existían esquemas de crédito no bancario con niveles de morosidad y costos financieros sensiblemente superiores, operando bajo el amparo de la pauta publicitaria oficial.

El rechazo al salvataje estatal y el riesgo moral

Milei fue categórico al rechazar cualquier iniciativa parlamentaria o ejecutiva tendiente a condonar deudas o subsidiar tasas para auxiliar a los tomadores de créditos privados. Apoyándose en experimentos económicos de campo realizados en Estados Unidos y naciones en desarrollo, afirmó que el alivio financiero estatal anula el aprendizaje individual y genera un daño severo denominado riesgo moral, ya que incentiva a repetir conductas de sobreendeudamiento especulando con futuros rescates públicos.

Asimismo, calificó de inmoral que los contribuyentes deban financiar con sus impuestos los errores derivados de contratos libremente pactados entre partes privadas. Recordó el antecedente de la salida de la convertibilidad en 2001 y 2002 con la pesificación asimétrica, medida que a su criterio pulverizó el crédito hipotecario argentino durante más de dos décadas y redujo el financiamiento a apenas tres puntos del PBI.

Renegociación voluntaria y educación financiera

Como cierre, el jefe de Estado remarcó que la verdadera ayuda gubernamental consiste en consolidar las variables macroeconómicas. Destacó que el descenso del riesgo país hacia la zona de los 500 puntos básicos y la desaceleración inflacionaria permitieron desplomar las tasas de interés del 150% al 20%, generando las condiciones para que el sistema financiero coordine de manera autónoma esquemas de refinanciación de pasivos a tres años de plazo.

Finalmente, ratificó la vigencia y profundización de las normativas de transparencia y exposición de Costo Financiero Total diseñadas originalmente en la gestión de Federico Sturzenegger en el Banco Central, convocando a la ciudadanía y a los sectores productivos a consolidar el cambio cultural, abrazar la disciplina fiscal y abandonar definitivamente las soluciones populistas.

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