A lo largo de su carrera, Brad Pitt se convirtió en una de las figuras más reconocidas de Hollywood. Y así como logró ocupar un lugar de admiración para millones de personas alrededor del mundo, con el paso del tiempo eligió a sus propios referentes, entre los que se encuentra un famoso deportista, que se coronó en su podio personal.
Tiempo después de expresar públicamente su admiración por Lionel Messi, a quien elogió por su desempeño dentro de la cancha, volvieron a cobrar relevancia unas declaraciones en las que reveló quién es su ídolo. Se trata de Valentino Rossi, leyenda italiana del motociclismo.
“Somos personajes públicos y es raro que tengamos ídolos, pero yo tengo uno que está por encima de todos: Valentino Rossi. Lo daría todo por ser como él”, aseguró el protagonista de Troya y Babel en una entrevista publicada originalmente en 2008 por Riders Italian Magazine.
¿Por qué Brad Pitt admira tanto a Valentino Rossi?
Valentino Rossi construyó una extensa trayectoria en el motociclismo y se transformó en una de las figuras más reconocidas de la disciplina. Para Brad Pitt, sin embargo, no fueron solamente sus resultados deportivos los que lo convirtieron en un ídolo, sino también su manera de desenvolverse sobre la moto.
“Está siempre tranquilo, como invadido por un equilibrio que no parece ni humano”, señaló el actor, quien llegó a definirlo como “un verdadero mago”.

La estrella también intentó explicar qué era aquello que más lo sorprendía cuando observaba al italiano competir. “Lo que hace con la moto es imposible. Parece que pesa 30 kilos y es capaz de plegarse junto al asfalto sin caerse. Parece que baila, es arte puro”, sostuvo.
La película que unió las dos pasiones de Brad Pitt
Las antiguas declaraciones sobre Rossi recuperaron protagonismo en medio de otro acercamiento de Pitt al mundo de la velocidad. En 2025, estrenó F1: la película, una producción que lo llevó directamente al universo de la Fórmula 1.
En el film interpreta a Sonny Hayes, un expiloto que había abandonado la máxima categoría del automovilismo después de un grave accidente y que recibe la oportunidad de regresar para integrar el equipo ficticio APXGP. Su misión es acompañar a una joven promesa y aportar su experiencia para intentar cambiar el destino de la escudería.
Uno de los aspectos más llamativos de la producción fue que parte de las escenas se filmaron durante fines de semana reales de Grandes Premios y en circuitos utilizados por la categoría, lo que permitió acercar la ficción al ambiente de la Fórmula 1.







