La autopista Rosario-Santa Fe se encamina a completar una de las obras viales más importantes para el cordón industrial y el complejo agroexportador del Gran Rosario. Si no surgen imprevistos ni complicaciones climáticas, durante este mes comenzarán los trabajos para construir el tercer carril entre San Lorenzo y Timbúes, una intervención que permitirá extender la ampliación de la calzada hasta uno de los principales accesos portuarios de la región.
La obra contempla el ensanche de 17,5 kilómetros de autopista, entre el kilómetro 16,2, a la altura del acceso a San Lorenzo centro, y el kilómetro 33,75, en inmediaciones del acceso al Desvío Giardino hacia los puertos de Timbúes. Los trabajos estarán a cargo de Luis Losi SA, con un presupuesto estimado en $70 mil millones y un plazo de ejecución de 18 meses.
La instalación del obrador marcará el punto de partida de esta segunda etapa. De esta manera, una vez finalizados los trabajos, la autopista contará con tres carriles por sentido entre Rosario y Timbúes, consolidando una vía de circulación de mayor capacidad para el tránsito que se dirige hacia el principal polo agroexportador del país.
La intervención no se limitará a la construcción del nuevo carril. El proyecto incluye también la reconstrucción integral de los dos carriles existentes, la pavimentación de banquinas, iluminación de todo el tramo, adaptación de alcantarillas, mantenimiento de accesos y puentes, colocación de defensas y renovación de la señalización.
Una obra que completa el corredor hasta Timbúes
La segunda etapa llega después de la inauguración, en febrero pasado, del primer segmento del tercer carril: los 16,5 kilómetros comprendidos entre Rosario y el acceso a San Lorenzo centro. Aquella obra estuvo a cargo de Pose SA y demandó una inversión provincial superior a los $65 mil millones.
Ahora, el objetivo es llevar esa ampliación hasta Timbúes. Si se cumplen los plazos previstos, el tercer carril quedará terminado hacia fines de 2027 o principios de 2028, completando así un corredor estratégico para el movimiento de cargas hacia las terminales portuarias.
La importancia de la obra está directamente vinculada con el perfil productivo de la región. Más del 80% de los granos que se exportan desde Argentina llegan en camión a los puertos del Gran Rosario, por lo que cualquier mejora en la capacidad y seguridad de las vías de acceso tiene impacto directo sobre la logística agroindustrial.
La ampliación permitirá mejorar la circulación en un tramo que soporta diariamente un intenso tránsito de camiones y vehículos particulares, especialmente durante los períodos de mayor movimiento de cosecha.
Una inversión financiada por la CAF
La licitación para esta segunda etapa contó en febrero con nueve ofertas. Luego del análisis técnico y económico, la Comisión Evaluadora recomendó adjudicar los trabajos a Luis Losi SA, cuya propuesta fue considerada la más conveniente.
La obra será financiada mediante un préstamo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), aprobado en marzo de 2025 por hasta 150 millones de dólares, en el marco del Programa Integral de Logística Urbana y Metropolitana del Gran Rosario.
El financiamiento contempla un plazo de amortización de 18 años y una tasa de interés del 5,8%, lo que permite distribuir a largo plazo el costo de una infraestructura de alcance regional.
Desde el gobierno provincial sostienen que este tipo de inversiones apunta a mejorar la infraestructura vial, portuaria, aeroportuaria y energética, con el objetivo de reducir costos logísticos e industriales, generar empleo y reforzar el perfil productivo de Santa Fe.
La autopista también moderniza sus servicios
Mientras avanza el tercer carril, la autopista Rosario-Santa Fe atraviesa además un proceso de renovación de su infraestructura de servicios.
Después de tres décadas, se renovó con YPF la concesión de las dos estaciones de servicio ubicadas sobre el corredor: la del kilómetro 101, en Arocena, y la del kilómetro 28, en Villa La Ribera. A esto se suma la tramitación para construir una tercera estación en el kilómetro 5, cerca de Rosario.
Las estaciones existentes serán sometidas a una renovación integral, que contempla nuevos espacios de expendio, sanitarios, ampliación de sectores gastronómicos, mejoras en las playas de estacionamiento, renovación de tanques, cargadores para vehículos eléctricos, repavimentación de accesos y un nuevo sistema de iluminación.
La primera etapa comenzó en julio en Arocena, que permanecerá cerrada hasta fines de febrero. Luego, los trabajos continuarán en Villa La Ribera durante el próximo año.
En tanto, la futura estación del kilómetro 5 será de categoría Black, con un perfil más comercial y múltiples franquicias. Estará orientada principalmente a vehículos livianos y no tendrá ingreso para camiones.
Del Telepase al Free Flow
La transformación de la autopista también alcanza al sistema de peajes. El corredor avanza progresivamente hacia la automatización de sus cabinas y la incorporación de nuevas estaciones de cobro.
Por el momento conviven los sistemas de pago manual con los carriles habilitados para Telepase, aunque el objetivo a futuro es avanzar hacia un esquema completamente automatizado.
La meta final es que la autopista Rosario-Santa Fe funcione bajo el sistema Free Flow, que permitirá atravesar los puntos de peaje sin detenerse. Todavía no existe un plazo definido para completar esa transformación.
Así, entre nuevas estaciones de servicio, modernización del peaje y, principalmente, la construcción del tercer carril, la autopista Rosario-Santa Fe se encamina a una transformación integral. La obra entre San Lorenzo y Timbúes será la pieza que permitirá completar la ampliación del corredor hasta el corazón portuario del Gran Rosario.







