Sentados arriba de la soja

Alerta industrial: de 3.000 camiones arribados, solo 461 trajeron soja; la capacidad ociosa dispara los costos

Alerta industrial: de 3.000 camiones arribados, solo 461 trajeron soja; la capacidad ociosa dispara los costos

Rosario, 29 de Marzo de 2019 En la zona de Puerto General San Martin sobre la Autopista Rosario / Santa Fe la cola de camiones sobre la banquina es larga hasta llegar a la zona portuaria.- Foto: JUAN JOSE GARCIA
El flujo de transporte en el Cordón Industrial revela una disparidad que encendió las alarmas: de los 3.000 camiones que ingresaron a las terminales portuarias, una minoría corresponde a la oleaginosa estrella. Mientras el campo retiene la cosecha, la industria aceitera advierte que la estructura ociosa está volviendo prohibitivos los costos de procesamiento.
29-06-2026 09:28 AM
El flujo de transporte en el Cordón Industrial revela una disparidad que encendió las alarmas: de los 3.000 camiones que ingresaron a las terminales portuarias, una minoría corresponde a la oleaginosa estrella. Mientras el campo retiene la cosecha, la industria aceitera advierte que la estructura ociosa está volviendo prohibitivos los costos de procesamiento.

La fotografía del día en los puertos es clara y preocupante para los industriales. Según los registros de la empresa Agroentregas, el volumen total de transporte fue de 3.000 unidades, pero el desglose es contundente: solo 461 camiones llegaron cargados con soja, mientras que el resto del movimiento se concentró principalmente en maíz y otros cereales.

La brecha que golpea a la industria

Esta cifra de 461 sobre 3.000 (apenas un 15% del total) confirma que la estrategia de Farmer Selling —donde el productor decide retener la soja esperando mejores condiciones de mercado— se mantiene inalterable.

Para las fábricas, esto se traduce en una crisis de eficiencia. El complejo agroexportador regional fue diseñado para una escala monumental, preparado para procesar cerca de 100 millones de toneladas. Al recibir apenas una fracción de lo proyectado, la industria se ve obligada a operar con una capacidad ociosa superior al 50%.

El peso del “costo fijo”

El aumento de costos por capacidad ociosa es el eje del malestar industrial. Mantener una estructura de tal magnitud (plantas gigantes, personal, gastos operativos) con un flujo de materia prima tan escaso dispara el costo unitario de procesamiento.

  • Menos soja = menos eficiencia: Al no alcanzar el volumen crítico para diluir los gastos fijos, cada tonelada procesada se vuelve más cara.
  • Pérdida de competitividad: Este escenario deja a las plantas locales en una posición de debilidad frente a los grandes competidores globales, que logran operar con mayores volúmenes y menores costos unitarios.

La industria hoy se encuentra en un callejón sin salida: atrapada entre una infraestructura que no puede reducirse y un mercado de materias primas que, por decisión del productor, no abastece el ritmo necesario. Mientras los 461 camiones de soja siguen siendo un número marginal frente a la capacidad de las plantas, el costo de mantener la maquinaria “a media máquina” sigue erosionando la rentabilidad de todo el complejo exportador.

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