Las exportaciones argentinas hacia el bloque EFTA, integrado por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, llegaron a los 2.094 millones de dólares, el mayor nivel registrado hasta el momento y un 25% por encima de 2024. Más del 98% de esos envíos tuvieron como destino Suiza, consolidando al país europeo como el principal socio comercial argentino dentro de este bloque.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por las ventas de oro, producto del cual Suiza es el principal comprador a nivel internacional. La demanda de este metal, sumada a los elevados precios alcanzados durante el último año, favoreció especialmente a provincias mineras como Santa Cruz y San Juan, donde el mercado suizo concentra una parte significativa de las exportaciones.
Por su parte, las importaciones argentinas provenientes del EFTA alcanzaron los 779 millones de dólares. De esta manera, el intercambio comercial total superó los 2.870 millones de dólares, marcando un nuevo récord histórico. El saldo comercial también fue ampliamente favorable para Argentina, con un superávit de 1.315 millones de dólares, el más alto de los últimos años y el undécimo consecutivo con resultado positivo.

La relación económica no se limita al comercio. Suiza también se consolidó como uno de los principales inversores extranjeros en el país. El stock de Inversión Extranjera Directa (IED) suiza superó los 8.500 millones de dólares durante el segundo semestre de 2025. Si se considera el conjunto de los países del EFTA, las inversiones acumuladas alcanzaron los 9.511 millones de dólares, posicionando al bloque como el quinto mayor inversor extranjero en Argentina.
En paralelo, avanza el proceso de ratificación del Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y el EFTA, firmado en septiembre de 2025 tras el cierre de las negociaciones. El acuerdo prevé mejoras en el acceso a mercados para más del 97% de las exportaciones de ambos bloques y abarcará una zona económica integrada por cerca de 300 millones de personas.

Brasil y Uruguay ya completaron el proceso parlamentario para su aprobación, mientras que Islandia y Noruega también ratificaron el tratado. Restan ahora las aprobaciones legislativas en Argentina, Paraguay, Suiza y Liechtenstein para que el acuerdo continúe avanzando hacia su plena implementación.
Especialistas destacan que, además de los minerales, el acuerdo podría abrir nuevas oportunidades para productos agroindustriales argentinos, entre ellos carnes, miel, lácteos, cereales, aceites vegetales, frutas y vinos, en mercados con altos niveles de ingreso y demanda creciente de alimentos.
Con cifras récord en comercio e inversiones y un acuerdo de libre comercio en marcha, la relación entre Argentina y el EFTA se perfila como uno de los vínculos económicos con mayor potencial de crecimiento para los próximos años.







