La parálisis en el Puerto de Quequén ha escalado a niveles alarmantes. Según información de operadores del sector, el line up vigente alcanza las 347.600 toneladas de granos que hoy se encuentran en un limbo logístico. El volumen, compuesto principalmente por girasol (126.000 tn), maíz (118.600 tn), trigo (78.000 tn) y cebad (25.000 tn), debería estar en pleno proceso de carga, pero la interrupción en los accesos impide que la mercadería ingrese al circuito portuario.
Terminales bloqueadas y buques “rehenes”
La situación en los muelles es de una quietud absoluta que preocupa a los exportadores. Actualmente, se registran 17 buques afectados por la medida de fuerza. Las terminales estratégicas A.C.A., Terminal Quequén y Sitio 0 mantienen buques amarrados que no pueden completar su carga, mientras que el resto de la flota permanece fondeada en rada a la espera de una solución que no llega.
El desvío de la carga: la peor noticia para la región
Ante la imposibilidad de operar, la logística ha comenzado a buscar válvulas de escape. Una fracción de la mercadería ya está siendo reprogramada y redirigida hacia puertos alternativos. Este desvío no solo representa un sobrecosto operativo fenomenal, sino que vacía de actividad a la zona de Necochea.
Esta coyuntura incide directamente en la dinámica económica y laboral de la ciudad, cuya estabilidad depende casi exclusivamente del flujo portuario. Mientras el conflicto continúe, la relevancia de Quequén como nodo exportador sigue cediendo terreno ante la incertidumbre.







