El proceso de privatización y modernización de la principal autopista fluvial del país ingresó en su recta final, marcando un hito definitivo para toda la estructura agroexportadora del Cordón Industrial. El Ministerio de Economía de la Nación emitió el Dictamen de Preadjudicación para el contrato de concesión de la Vía Navegable Troncal, recomendando como ganadora a la oferta presentada por la empresa Jan de Nul – Servimagnus.
La decisión técnica se fundamentó en un riguroso sistema de puntajes diseñado y establecido en conjunto con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Tras repasar las tres etapas del proceso, la comisión evaluadora recomendó desestimar la propuesta de la firma DEME NV y avanzar hacia el tramo final de la adjudicación con el gigante belga Jan de Nul, actual operador del dragado en la región.

Amplia ventaja técnica y empate en la rebaja económica
El dictamen oficial desglosó los resultados de las distintas etapas de evaluación, donde la balanza se inclinó de manera contundente en el plano operativo:
- Evaluación Técnica: Durante las dos primeras etapas de análisis de capacidad técnica, Jan de Nul obtuvo una calificación de 66,20 puntos, frente a los 42,14 puntos alcanzados por DEME NV.
- Propuesta Económica: Esta instancia era la más relevante del pliego y otorgaba un máximo de 120 puntos. En este apartado, ambas firmas obtuvieron puntajes idénticos debido a que ofrecieron el menor precio posible, asegurando una fuerte competencia tarifaria.
- Ofertas descartadas: Cabe recordar que la propuesta de la firma DTA Engenharia ya había sido declarada inadmisible de forma previa por no cumplir con el requisito básico de presentar la garantía de mantenimiento de oferta.
Con esta estructura de costos, el Gobierno nacional confirmó que la nueva concesión traerá aparejada una baja tarifaria inmediata de casi el 15% en los costos logísticos, un alivio directo para la competitividad de las terminales portuarias de San Lorenzo, Puerto San Martín y Timbúes, acompañado por una modernización absoluta en la tecnología de navegación.
Transparencia y aval judicial ante los intentos de freno
Desde el Palacio de Hacienda destacaron que, previo a la preadjudicación, se realizó una exhaustiva revisión que confirmó el cumplimiento “al pie de la letra” de la normativa argentina y de las recomendaciones internacionales de la ONU.
Un dato clave para la estabilidad del proceso es que la licitación no recibió ningún pedido de impugnación por parte de las empresas participantes en ninguna de sus etapas. Asimismo, desde el Ministerio remarcaron que la Justicia rechazó la totalidad de las denuncias que sectores opositores y ambientalistas buscaron interponer para entorpecer el avance del pliego.
Tanto los usuarios privados de la vía navegable como los veedores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ponderaron la transparencia del proceso, destacando las múltiples instancias de participación otorgadas a las provincias, especialistas, organizaciones civiles y distintos sectores productivos de la región.
Últimos siete días antes de la adjudicación definitiva
A partir de la publicación de este Dictamen de Preadjudicación, se abre una última ventana administrativa de siete días corridos para que las empresas puedan presentar impugnaciones formales si lo consideran necesario.
Una vez cumplido ese plazo legal, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación quedará habilitada para proceder a la adjudicación definitiva del contrato. De este modo, se pondrá fin definitivo al estancamiento de las obras estratégicas sobre el río Paraná, garantizando el calado y la tecnología necesarios para el corredor por donde se evacúa el 80% de las exportaciones de la República Argentina.






