El astillero argentino Tandanor, ubicado en la Dársena Sur del Puerto de Buenos Aires, avanza en la restauración integral del buque quimiquero Ginga Bobcat. La nave, que fue protagonista de dos accidentes separados sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay en el lapso de apenas doce días, presenta daños de consideración que requirieron una intervención inmediata en dique seco.
Reparaciones de gran magnitud
Los trabajos técnicos se concentran principalmente en la proa del buque, uno de los sectores más castigados por los impactos. Según fuentes del sector, las tareas incluyen:
- Cortes de acero: Retiro de piezas deformadas y dañadas por los choques.
- Remoción y reemplazo de chapas: Sustitución de superficies estructurales del casco.
- Montaje de nuevas estructuras: Montaje y soldadura de andamios y equipos para permitir las labores en áreas abiertas.
La magnitud de la obra evidencia que no se trató de incidentes menores, sino de colisiones que comprometieron seriamente la integridad del buque quimiquero.
Crónica de dos colisiones
El Ginga Bobcat tuvo un mes de mayo para el olvido, marcando dos hitos que encendieron todas las alarmas en la comunidad marítima y portuaria de nuestra región:
- Primer impacto (Principios de mayo): El buque colisionó contra el petrolero Helios frente a la localidad de Campana. El episodio generó gran preocupación, no solo por el tráfico intenso del tramo, sino porque el Ginga Bobcat transportaba unas 10.300 toneladas de ácido sulfúrico, lo que elevaba exponencialmente el riesgo ambiental.
- Segundo impacto (12 días después): Cuando la situación parecía controlada, el buque volvió a ser noticia mientras se encontraba fondeado frente a Rosario. En esta ocasión, la nave fue embestida por un convoy que era remolcado por el buque HB Perseus, agravando aún más los daños estructurales.
Esta sucesión de eventos puso bajo la lupa los desafíos operativos de la Hidrovía y la seguridad en la navegación de una de las arterias comerciales más transitadas del mundo. Tras ser trasladado finalmente a los talleres navales, el Ginga Bobcat se encuentra bajo un proceso de puesta a punto para intentar retornar a la actividad comercial, tras haber dejado en evidencia la vulnerabilidad de las maniobras en nuestro río.







