Un megaoperativo judicial sacudió las estructuras del poder económico y portuario de la región. De acuerdo a la información revelada por una investigación de Punto Biz, el Juzgado Federal N° 3 de Rosario ordenó un embargo récord de $152.000 millones contra el financista Gustavo Pedro Shanahan y su familia, acusados de llevar adelante millonarias maniobras de lavado de activos a escala internacional.
El magistrado a cargo de la causa dispuso, además, el secuestro preventivo de vehículos y propiedades utilizados para disimular el origen ilícito de los fondos, listado que incluye departamentos, lotes y cinco autos de alta gama. En paralelo, se libraron órdenes de captura internacional vía Interpol para el empresario español Jordi Pujol Ferrusola y para un ex socio de Shanahan, quienes tendrían residencia en España.
La investigación es impulsada por un equipo de fiscales integrado por Diego Velasco (Procelac), Juan Argibay Molina (Procuraduría Rosario), Matías Scilabra (Procunar NEA) y Federico Reynares Solari. Según la acusación, los implicados conformaron un “holding criminal transnacional” para el blanqueo de capitales mediante inversiones en la Terminal Puerto Rosario, entidad de la cual Shanahan fue titular a través de firmas subsidiarias. Pujol Ferrusola, pieza clave del esquema, es hijo del ex presidente de la Generalitat de Cataluña (1980-2003) y actualmente es investigado en Madrid por delitos de corrupción pública.
Detenciones y entramado societario
A pedido del Ministerio Público Fiscal, personal de Gendarmería Nacional detuvo el pasado 9 de septiembre a la pareja de Shanahan y a sus dos hijos. Tras las indagatorias, el juez ordenó la prisión preventiva del hijo varón, mientras que las dos mujeres quedaron en libertad bajo fianza. Por su parte, Gustavo Shanahan fue indagado en prisión, ya que actualmente cumple una condena de siete años por facilitar dólares a la banda narco liderada por el piloto peruano Julio Andrés Rodríguez Granthon.
De acuerdo a la fiscalía, entre los años 2000 y 2015, el financista rosarino operó como testaferro del empresario catalán mediante la interposición de pantallas jurídicas (como Pro Puerto SA, Interlogística Portuaria SA e Inder Rosario Port Services SA). El objetivo era inyectar fondos espurios en la concesión portuaria para darles apariencia lícita, cediendo el control material de los patrimonios a las decisiones del Clan Pujol.
Lavado narco, maniobras con Vicentin y apuestas
El expediente no solo aborda la corrupción internacional, sino también el reciclaje de dinero proveniente del comercio de estupefacientes. A Shanahan se lo imputó por haber volcado al mercado lícito $32.000.000 derivados de la venta de drogas, operando a través de una “cueva” financiera en el centro de Rosario.
Para encubrir estos fondos durante un allanamiento en 2021, el imputado intentó justificar el dinero falsificando un contrato de cesión de derechos inmobiliarios por USD 240.000 a nombre de la agroexportadora Vicentin SAIC, emitiendo un recibo de pago apócrifo.
Finalmente, los investigadores detectaron que el ex administrador del puerto inyectó más de $23,5 millones en salas de juego de la provincia de Santa Fe entre 2012 y 2021 como método sistemático de lavado. Asimismo, utilizó su rol de fiduciario en el “Country Golf Rosario” para lotear y adjudicar terrenos junto a su familia, buscando disimular sus beneficios económicos ilícitos.







