Para el complejo agroindustrial del Cordón Industrial, la Hidrovía no es solo un río; es la autopista que conecta nuestra producción con el mundo. Gustavo Idígoras, titular de la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA-CEC), no dudó en calificar el nuevo proceso de concesión como un “hito histórico” tras décadas de estancamiento.
Del diseño de 1995 a la realidad de 160 millones de toneladas
Idígoras fue contundente al describir por qué la vieja Hidrovía era inviable: “Era una autopista diseñada en 1995 para barcos de esa época y una producción de 80 millones de toneladas. Hoy producimos 160 millones”.
El referente industrial criticó duramente las gestiones anteriores, calificando al Estado como un “intermediario bobo” que, en su intento de estatización, terminó encareciendo la tarifa y paralizando las inversiones necesarias. “Este gobierno nos escuchó. Fue un proceso doloroso, pero necesario”, sintetizó, destacando que, a diferencia del pasado, esta nueva concesión opera a riesgo empresarial y sin subsidios estatales.
El proceso: “Invertimos para poder discutir”
Uno de los puntos más destacados por Idígoras fue el rol proactivo del sector privado. “Como usuarios no nos quedamos en la crítica. Nos comprometimos, invertimos, contratamos científicos argentinos y nos sentamos a discutir los pliegos con el Estado”, relató. El resultado es, a su juicio, el mejor pliego posible para la Argentina actual y futura.
Los dos puntos pendientes: El Consejo y el IVA
A pesar del optimismo, Idígoras marcó dos temas que están en la agenda inmediata para asegurar que el sistema no dependa de los vaivenes políticos:
- Consejo de Control: El reclamo apunta a tener un reaseguro para los próximos 25 años. “Necesitamos garantías de que nadie va a cambiar las condiciones de la Hidrovía en el futuro”, señaló. En este sentido, Santa Fe juega un rol fundamental: “La provincia debe tener la vicepresidencia permanente del Consejo, dado que es la provincia portuaria por excelencia y, además, porque nuestra Constitución le da rango estratégico a los puertos”.
- El IVA en el dragado: Este es el pedido al equipo económico de Toto Caputo. “El dragado es un servicio de comercio exterior y, por naturaleza, debería estar exento de impuestos. No estamos dragando la esquina de una casa, estamos dragando la autopista de conexión con el mundo”, argumentó. Según el sector, esta exención impactaría directamente en una reducción de la tarifa final, dando previsibilidad y competitividad a toda la cadena productiva.
La expectativa está puesta en las próximas horas, donde se anunciaría finalmente la conformación del Consejo de Control, un paso clave para que el agro, los sindicatos y las provincias tengan una silla en la mesa donde se decida el futuro del río Paraná.







