Tribunales de San Lorenzo

Internación para el bermudense que hostiga a su ex pareja desde hace cinco años

Iván Spini estará alojado en una clínica psiquiátrica entre 30 y 45 días para luego determinar en evaluación médica si entiende o no la criminalidad de sus actos. La jueza Strologo resolvió la medida para el camillero de Bermúdez atravesado por el consumo de cocaína.


Iván Spini tiene 24 legajos penales en el MPA: por violación de restricción de acercamiento, daños, amenazas y lesiones en perjuicio de su ex pareja y madre de su hija, a quien hostiga desde que se separaron en 2015. Ayer, en la audiencia de prórroga de prisión preventiva, la jueza Griselda Strólogo resolvió que el bermudense sea internado en una clínica de rehabilitación para luego sí, en el plazo de 30 a 45 días, pueda ser sometido a una evaluación médica que determine si entiende o no la criminalidad de sus actos.

Durante los 60 días que se extendió la prisión preventiva, Spini se sometió a evaluaciones por parte de seis profesionales: neurólogo, clínico legista, psiquiatra y psicólogos. “Resolvieron que tiene criterio de internación”, apuntó su abogado defensor Sebastián Darrichón. La semana pasada lo evaluaron en el consultorio médico forense de Rosario y también recomendaron su internación.

En la última audiencia, la fiscal Melisa Serena planteó la internación bajo la modalidad de prisión preventiva, mientras que la defensa propuso la internación con obra social, que finalmente aceptó la jueza Strólogo. El acusado también consintió el tratamiento. “Desde el consultorio médico forense llegaron a la conclusión de que no entendía la criminalidad de sus actos, como consecuencia de su drogadicción”, planteó Darrichón. “Necesita estar estabilizado para que le realicen una pericia, que demandaría entre 30 y 45 días de internación. Pedimos que la prórroga de la preventiva sea en ese plazo para que pueda ser evaluado”, añadió.

La jueza Strologo accedió a dictar la internación bajo obra social a Spini, sin libertad ambulatoria, y que vuelva a ser evaluado desde el consultorio médico forense, para determinar si entiende o no la criminalidad de sus actos. Luego sí podría revisarse su situación procesal.

Spini tiene patologías derivadas por el consumo problemático de estupefacientes y sufre alucinaciones paranoides. Es una persona irritable y no se contiene. Se torna agresivo. “Desde la defensa plantemos a partir del día cero que necesitaba tratamiento. Justifica su consumo con el impedimento permanente que realizó la madre de su hija de prohibirle el contacto con ella desde 2015 hasta la actualidad. Cree que las consecuencias están dadas en función de que no le dejan ver a la hija”, argumentó Darrichón.

Aseguraron que su ex pareja decide romper la relación en el momento en que advierte que Spini tenía problemas con la cocaína. Alucinaba y la desconocía. La pellizcaba porque no entendía por qué la sombra se le despegaba del cuerpo. Veía que ambos se prendían fuego y que la rodeaban víboras y arañas”, concluyeron.

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