La medida se enmarca en un contexto de fuerte retracción del mercado interno, aumento de los costos de producción y una creciente competencia de productos importados, que llegan al país con precios difíciles de equiparar para la fabricación local.
Con más de siete décadas de trayectoria, Verbano es una de las dos únicas productoras de porcelana que continúan operando en Argentina. Su planta comenzó a construirse en 1953 en Capitán Bermúdez, tomando como referencia la tradición cerámica italiana vinculada a la región del Lago Maggiore.
A lo largo de los años, la firma logró posicionarse como una marca emblemática en el mercado nacional, abasteciendo tanto a hogares como a hoteles, restaurantes y eventos de gran escala. Sin embargo, la coyuntura económica volvió a poner en jaque la continuidad de su esquema productivo.
Desde el sector gremial expresaron preocupación por las consecuencias que la reducción de personal podría generar en las familias de los trabajadores y en la economía local. Si bien por el momento la empresa apuesta a las desvinculaciones voluntarias, existe incertidumbre sobre la evolución de la situación y la posibilidad de que se adopten nuevas medidas en caso de que las condiciones del mercado no mejoren.








