El debate por el futuro de la matriz energética argentina atraviesa un momento bisagra. En su paso por Up River, Federico Pucciariello analizó las discusiones de las cámaras del sector para consensuar una nueva Ley de Biocombustibles y explicó cómo la irrupción de Horacio Marín al frente de YPF reconfiguró por completo el mapa petrolero del país.
Una Ley de Biocombustibles para ahorrar divisas
Pucciariello remarcó la contradicción que vive la Argentina durante los picos de consumo del agro (siembra y cosecha) y los picos de demanda eléctrica de verano e invierno: el país se ve obligado a importar gasoil a precios internacionales, gastando divisas escasas.
“El biodiésel argentino es hoy más barato que la paridad de importación del gasoil. La nueva ley tiene que ser flexible para utilizar volúmenes biológicos en picos de consumo, ahorrando millones de dólares. Debe armonizar el uso de bioenergía en segmentos postergados como la generación eléctrica, la navegación en la Hidrovía y la aviación (SAF)”, argumentó el titular de Essential Energy.
El “efecto Marín” y el quiebre petrolero
Al evaluar los actores del sector energético, Pucciariello destacó la figura del presidente de YPF, Horacio Marín, como un elemento disruptivo que obligó al resto de las petroleras a reacondicionar sus estrategias.
“Marín es la primera persona en YPF que escucho hablar de una compañía a 20, 30 y hasta 100 años. Cuadriplicó el valor bursátil, cerró acuerdos globales para el GNL y decidió que YPF tiene que liderar la bioenergía y las renovables. Esa visión rompió el tablero de la industria tradicional”, afirmó.
Este alineamiento estratégico provocó movimientos telúricos en el sector: YPF tomó distancia de la tradicional Cámara de Petroleros por diferencias de visión, mientras que otros actores internacionales reevaluaron su continuidad en el país. Según Pucciariello, esto explica por qué la firma Raízen (licenciataria de Shell en Argentina) decidió poner en venta sus activos locales, los cuales fueron adquiridos por el grupo inversor encabezado por José Luis Manzano.
Soberanía y precios
Para el empresario, contar con una ley moderna y apoyarse en la producción propia es una cuestión de soberanía nacional. “No podemos estar expuestos a pagar barriles de petróleo a 100 dólares por conflictos en Medio Oriente cuando en Argentina tenemos la capacidad de generar un barril equivalente a 61 dólares a partir de nuestro propio campo”, concluyó.







