Anarquía

Luis Zubizarreta advirtió sobre el bloqueo en Quequén: “Es un daño autoinfligido que nos quita prestigio ante el mundo”

Luis Zubizarreta advirtió sobre el bloqueo en Quequén: “Es un daño autoinfligido que nos quita prestigio ante el mundo”

Luis Zubizarreta - Jorge Metz y Nicolas Carugatti
El vicepresidente de la Cámara de Puertos Privados (CPPC) analizó el conflicto que paraliza a la terminal bonaerense hace más de 10 días. Estimó pérdidas por 400 millones de dólares y denunció un clima de "anarquía" provocado por un grupo minúsculo de transportistas que ignora los acuerdos tarifarios y pone en riesgo la carga del Up River.

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El vicepresidente de la Cámara de Puertos Privados (CPPC) analizó el conflicto que paraliza a la terminal bonaerense hace más de 10 días. Estimó pérdidas por 400 millones de dólares y denunció un clima de "anarquía" provocado por un grupo minúsculo de transportistas que ignora los acuerdos tarifarios y pone en riesgo la carga del Up River.

En su paso por el programa especializado Up River, el vicepresidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), Luis Zubizarreta, brindó un panorama crudo sobre la parálisis que afecta al Puerto de Quequén. Para el directivo, el bloqueo que ya supera los diez días no solo representa una sangría económica inmediata de 400 millones de dólares, sino que constituye una “mancha reputacional” que desplaza a la Argentina como origen confiable frente a competidores directos como Brasil.


Un conflicto “anárquico” y minoritario

Zubizarreta explicó que el origen del reclamo —la suba del precio del gasoil— fue atendido en las mesas de negociación, lográndose un acuerdo de tarifas de referencia con las cámaras más representativas. Sin embargo, denunció que un grupo “minúsculo” de transportistas autoconvocados decidió desconocer lo pactado, instalando un esquema de bloqueos en rutas y rotondas bajo una metodología violenta.

“Es una situación de anarquía. La mayoría de los transportistas necesita trabajar porque este es el momento pico de la cosecha, donde la demanda supera la oferta”, señaló el directivo. Además, alertó sobre la viralización de videos con amenazas y agresiones físicas para evitar que los camiones ingresen a la terminal, lo que obliga a muchos choferes a trasladarse a otros puertos por temor a represalias.

El efecto dominó: Productores, estibadores y la Hidrovía

El vicepresidente de la CPPC destacó que este conflicto genera un “daño autoinfligido” que afecta a toda la cadena:

  • Productores: Deben embolsar el grano o desviar la carga a puertos mucho más lejanos, aumentando el costo logístico.
  • Trabajadores: Los estibadores del SUPA, que cobran por jornada (jornaleros), ven sus ingresos pulverizados al no haber barcos que cargar.
  • Competitividad: Zubizarreta vinculó esta crisis con la inminente apertura del “Sobre N° 2” de la licitación de la Hidrovía. Advirtió que mientras el Up River busca llevar el calado a 42 pies para ganar eficiencia, la conflictividad constante en Quequén empuja a los exportadores a pensar dos veces antes de elegir esa terminal.

El espejo de 2010 y la falta de liderazgo político

Durante la entrevista, se trazó un paralelismo inevitable con el histórico paro liderado por Herme Juárez en 2010, que mantuvo bloqueados los puertos por 15 días. Se marcó una diferencia clave: en aquel entonces, el conflicto escaló hasta involucrar a casi todo el gabinete nacional (Moyano, Boudou, Moreno). Hoy, en cambio, se percibe una ausencia de liderazgo político para resolver la crisis en Necochea.

“El gobierno considera que esto es un arreglo entre privados, pero mientras tanto estamos ante una discusión bizantina que no tiene sentido”, concluyó Zubizarreta, haciendo un llamado urgente a la racionalidad para evitar que el desprestigio del puerto siga creciendo y afecte los flujos de trabajo de toda la región.