La ciudad de Mar del Plata se convirtió en el epicentro del debate agrícola nacional con la realización del 8° Congreso Argentino de Girasol 2026, un evento organizado por la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR). En este ámbito, consolidado como uno de los espacios de intercambio técnico y estratégico más importantes del país, la Unión Agrícola de Avellaneda (UAA) tuvo una participación protagónica, reafirmando su compromiso con la evolución de un cultivo que es pilar del desarrollo productivo regional. El encuentro permitió analizar en profundidad los desafíos de competitividad y las oportunidades que se abren para la oleaginosa en el actual contexto económico mundial.
Uno de los momentos destacados de la jornada fue la intervención de Mariano Tortul, Gerente de Agronegocios de la UAA, quien integró el espacio de análisis titulado “Argentina en el comercio global de girasol”. Junto a otros referentes de la industria, Tortul compartió una visión detallada sobre el comportamiento de los mercados y las perspectivas comerciales que enfrenta el sector. Durante el panel, se hizo hincapié en la necesidad de articular estrategias eficientes entre los distintos eslabones de la cadena para potenciar el posicionamiento del girasol argentino ante la demanda internacional.
Desde la mirada del sector cooperativo, la UAA destacó su rol fundamental en el acompañamiento constante a los asociados, brindando no solo herramientas de comercialización sino también el soporte técnico necesario para alcanzar una mayor eficiencia productiva. La agenda del congreso, que abordó temas críticos como la innovación biotecnológica, la sustentabilidad de los procesos y la optimización de los sistemas productivos, sirvió para ratificar que el cooperativismo es un motor esencial para garantizar la estabilidad y el crecimiento de los productores en escenarios de alta volatilidad.
El girasol ocupa un lugar estratégico en el entramado económico de nuestra región, no solo por su aporte a la diversificación de los esquemas agrícolas, sino por su profundo arraigo histórico. Para la Unión Agrícola de Avellaneda, participar en estos ámbitos de decisión nacional es clave para proyectar un cultivo que combina tradición y conocimiento acumulado con una visión de futuro orientada a la sustentabilidad. El congreso dejó en claro que la sinergia entre investigadores, técnicos y empresas es el camino para que el girasol siga ganando terreno como una opción rentable y estratégica dentro del sistema agroindustrial argentino.







