Tontos y re tontos

Pedro Vignau en Up River: “Tenemos el maíz más verde del planeta y lo seguimos rematando como un commodity común”

Pedro Vignau en Up River: “Tenemos el maíz más verde del planeta y lo seguimos rematando como un commodity común”

En una charla que recorre desde los lotes de soja hasta los sótanos de la política, Pedro Vignau analizó por qué el sector más eficiente del país tiene el lobby "de una granja de barrio". Con un dato revelador —uno de cada cinco empleos privados en Argentina depende de la cadena agroindustrial—, el dirigente llamó a terminar con el divorcio entre el campo y la política para transformar el grano en proteínas, energía y bioproductos. Una mirada hacia 2027 que propone dejar de exportar biomasa para empezar a exportar valor agregado federal.

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En una charla que recorre desde los lotes de soja hasta los sótanos de la política, Pedro Vignau analizó por qué el sector más eficiente del país tiene el lobby "de una granja de barrio". Con un dato revelador —uno de cada cinco empleos privados en Argentina depende de la cadena agroindustrial—, el dirigente llamó a terminar con el divorcio entre el campo y la política para transformar el grano en proteínas, energía y bioproductos. Una mirada hacia 2027 que propone dejar de exportar biomasa para empezar a exportar valor agregado federal.

La conversación en Up River comenzó con una pregunta que resuena hace décadas en el Cordón Industrial y en las zonas portuarias: ¿Por qué el sector que representa el 80% de las divisas netas y gran parte de la población productiva no logra influir en las políticas públicas que lo asfixian? Para Pedro Vignau, la respuesta no está afuera, sino en la falta de madurez de las propias instituciones del sector.

“Hay un divorcio entre el agro y la política hace muchas décadas. Nuestras instituciones tienen que madurar. He visto incontable cantidad de veces personas que pasan a la política y pasan a ser mala palabra en las instituciones de las que fueron parte”, sentenció Vignau.

Para el dirigente, el concepto de “agro” ha quedado chico. La palabra clave para el futuro de la Argentina es Bioeconomía. Mientras el agro se limita al “lote”, a la soja y al maíz, la bioeconomía abarca la transformación total de la fotosíntesis.

El Maíz: De la semilla a las zapatillas

Uno de los puntos más disruptivos de la entrevista fue la descripción de los más de 6.000 usos del maíz. Vignau, vestido para la ocasión, graficó que incluso su traje y sus zapatillas podían estar hechos con derivados del maíz.

“Hoy el maíz y la soja están en la mayoría de las cosas que hacemos a diario. Eso son enormes oportunidades para un desarrollo federal e inclusivo, para generar mucha mano de obra. Si el agro sigue dándole la espalda a la política, seguramente nos va a llevar más tiempo capitalizarlo”, explicó. La ineficiencia reside en seguir vendiendo el grano tal cual sale del campo, en lugar de procesarlo cerca de donde se produce.

El mito del “campo que no genera trabajo”

Vignau fue categórico al rebatir uno de los prejuicios más instalados en la opinión pública argentina. Frente a la idea de que el campo es una actividad solitaria y mecanizada que no emplea gente, el dirigente arrojó una estadística que debería ser el eje de cualquier plan económico: uno de cada cinco empleos privados en la Argentina tiene que ver con las cadenas agroindustriales.

“El campo es el mayor dador de trabajo privado de la Argentina por escándalo”, afirmó. Y detalló que ese empleo no está solo en el tractor, sino en:

  • Investigación y Desarrollo: Genética, moléculas y tecnología de procesos.
  • Maquinaria Agrícola: Donde Argentina es líder mundial en siembra directa.
  • AgTech: Argentina es el segundo país con mayor densidad de startups tecnológicas aplicadas al agro por habitante en el mundo, solo detrás de Israel.

La sustentabilidad como ventaja competitiva (y el error de no usarla)

En un 2026 donde los mercados globales exigen trazabilidad ambiental, Argentina tiene un “as bajo la manga” que no está aprovechando en el precio. Vignau citó un estudio realizado durante su presidencia en Maizar junto al INTA y el INTI: el maíz argentino tiene una huella ambiental un 60% menor que el promedio mundial.

“Tenemos un maíz con 60% menor huella ambiental y lo vendemos al precio de Chicago, no lo diferenciamos”, lamentó. Esta baja huella de carbono es el pasaporte para entrar a mercados sofisticados de Europa y el sudeste asiático, no solo con granos, sino con bioetanol, bioplásticos y cosmética.

El espejo brasileño: El Blocke Verde

La comparación con Brasil es inevitable y dolorosa para la dirigencia argentina. Vignau relató cómo el país vecino logró unificar su representación gremial a través de la CNA (Confederación Nacional Agropecuaria), lo que permitió la creación del “Bloque del Agro” en el parlamento.

“Hoy el parlamento en Brasil tiene el bloque verde, que independientemente del partido, cuando se juntan son mayoría. No pasa nada por las cámaras que no sea favorable al desarrollo del agro”, comparó. El resultado es visible: ciudades en el Cerrado brasileño que hace 20 años tenían una calle de tierra y hoy tienen 150.000 habitantes, universidades y los mejores servicios de salud del país.


La crisis de infraestructura y el “robo” de la renta

El productor de Bolívar no esquivó el tema de los derechos de exportación (retenciones). Reveló un cálculo alarmante: en los cuatro años de la actual gestión nacional, si no cambia la tendencia, el Gobierno se habrá llevado el equivalente a una cosecha entera de soja solo en retenciones.

Esa extracción de renta no vuelve en servicios. Vignau denunció el estado de los caminos rurales y el “Fondo del Salado”, que tras 20 años de recaudar cientos de miles de millones de pesos, sigue sin terminar las obras hídricas necesarias. “Es ciencia ficción: un productor que duplica la cosecha en 10 años independientemente de la tecnología, con infraestructura de hace 100 años y a pesar de la política”, graficó.

Juventud y “Obsolescencia Institucional”

Contrario a la percepción de Jorge Metz, Vignau defendió la presencia de jóvenes en el sector, citando que el promedio de edad del productor argentino es 16 años más joven que el norteamericano (42 años frente a 58).

Sin embargo, reconoció un problema de “obsolescencia institucional”: instituciones analógicas que no logran integrar la cabeza digital de las nuevas generaciones. “El mix generacional es enriquecedor. Si tenés experiencia pero un formateo analógico, y jóvenes con cabezas digitales pero sin experiencia, el mix es mucho más rico”, propuso.

Conclusión: Del “Bienestar” al “Bien Ser”

El cierre de la entrevista en Up River dejó una reflexión ética profunda sobre la Argentina actual, marcada por la pobreza infantil y el deterioro de valores. Vignau llamó a recuperar la cultura del trabajo de sus antepasados, donde “el que laburaba, progresaba”.

“No puede ser que un país como el nuestro tenga seis de cada diez chicos pobres. Es responsabilidad nuestra. Saquemos a patadas a esta runfla de casta que nos ha llevado donde estamos y empecemos a trabajar en serio. Tenemos un país increíble y una cultura impagable; hagámonos cargo de transformar esto”, concluyó con firmeza.

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