El paisaje a la vera del río Paraná en Puerto General San Martín se transformó en el escenario de un homenaje profundamente emotivo y con un fuerte mensaje político de actualidad. Al conmemorarse el 180° aniversario de la Batalla de Punta Quebracho, el gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó el acto oficial y pronunció un discurso donde rescató el valor de la soberanía nacional, conectando el heroísmo del siglo XIX con los desafíos del entramado productivo y social del presente.
“Hay momentos en la historia que quedan grabados como una postal, como una foto, como una acuarela que pinta sobre una tela, y eso es lo que sentimos hoy al conmemorar la batalla de Punta Quebracho”, comenzó señalando el mandatario provincial ante un auditorio compuesto por autoridades locales, abanderados escolares, fuerzas de seguridad y vecinos de la región.
La lección histórica al ejército más poderoso del mundo
En su alocución, Pullaro invitó a los presentes a dimensionar la escala de la gesta ocurrida el 4 de junio de 1846 en esas mismas costas: “Imagínense aquí, a algunos metros nada más, la flota anglo-francesa. Esa que en ese tiempo, hace 180 años atrás, dominaba los ríos y los mares, dominaba el mundo y se sentían que eran los dueños de imponernos las condiciones”.
El gobernador recordó que, si bien unos meses antes (en noviembre de 1845) las potencias europeas habían logrado forzar el paso en la Vuelta de Obligado, la historia guardaba una revancha estratégica en suelo santafesino:
“Se creían que eran los dueños del mundo y navegaron por nuestro río. Pero a la vuelta, seis meses después, el jefe Lucio Mansilla los esperó con mucha inteligencia, con mucha perspicacia. Sabía que aquí el río se ponía más angosto, sabía que las barrancas le daban una diferencia positiva a los militares y sabía que desde aquí nuestros cañones iban a detener a la flota más poderosa del mundo”.
Pullaro destacó que la victoria fue el resultado de la unión de un pueblo en armas: “Un ejército con menor poderío militar, con menor gente, con menor entrenamiento, llevado adelante por militares, sí, pero también por gauchos y por tropas que se sumaban, le enseñaron al ejército más fuerte del mundo que nosotros la soberanía la vamos a defender”.
La soberanía moderna: Trabajo, campo y educación
Lejos de limitar la fecha a un mero recordatorio escolar, el titular del Ejecutivo santafesino resignificó el concepto de soberanía aplicándolo al día a día de la provincia y del Cordón Industrial.
“Hoy la soberanía no se defiende con ejércitos”, sentenció Pullaro. “La soberanía se defiende viendo a este río sacar la producción de la República Argentina, viendo a nuestros industriales generar trabajo, viendo a nuestro campo produciendo cada vez más, viendo a nuestros docentes y maestros enseñando, y viendo a nuestros policías saliendo a brindar seguridad todos los días”.
Hacia el cierre de su discurso, el gobernador remarcó que Punta Quebracho dejó un legado institucional y social de cara al futuro del país: “Representa que cuando el pueblo está unido y pelea por una causa que siente y que entiende que es justa, nada ni nadie lo puede vencer. Desde aquí, desde Puerto San Martín, se le dijo a la flota más poderosa del mundo que por acá no van a pasar”.
El acto concluyó bajo una ovación generalizada cuando el mandatario cerró con su habitual arenga: “¡Viva Puerto San Martín, viva Punta Quebracho, viva la provincia invencible de Santa Fe, viva la patria!”.






