En el marco de una política pública integral orientada a mitigar el impacto del cambio climático y expandir los pulmones verdes de la ciudad, la Municipalidad de San Lorenzo concretó este sábado una masiva entrega de 730 árboles frutales y de sombra a vecinos de distintos barrios. La actividad tuvo lugar en las instalaciones del Polideportivo Municipal, donde cientos de familias que se habían inscripto previamente en el registro comunal retiraron sus ejemplares para plantarlos y cuidarlos en sus propios hogares.
La iniciativa no se limitó a un reparto logístico: se inscribe dentro de una estrategia ambiental colectiva que busca descentralizar la forestación urbana, promoviendo que el cuidado del entorno no recaiga únicamente en los parques o plazas públicas, sino que se extienda activamente al interior de las propiedades particulares y veredas residenciales.

Alianza ambiental: del espacio público a la responsabilidad en cada hogar
Desde el área ambiental del Municipio remarcaron que la incorporación de masa arbórea en parcelas privadas genera beneficios directos para toda la comunidad, como la regulación de las temperaturas en épocas de calor extremo, la absorción natural de aguas de lluvia y la proliferación de biodiversidad. Al involucrar a los vecinos mediante un formulario de adopción y cuidado, se fortalece el compromiso ciudadano con la sustentabilidad a largo plazo.
En cuanto a la variedad de especies entregadas sin costo para los beneficiarios, el programa combinó opciones productivas y ornamentales. En el segmento de árboles frutales se otorgaron mandarinos, limoneros y naranjos, mientras que para forestación de sombra y embellecimiento urbano se distribuyeron fresnos, crespones, lapachos rosados y ciruelos de jardín.
Inclusión social y acompañamiento institucional
El encuentro contó con la presencia del intendente Leonardo Raimundo y del presidente del Concejo Municipal, Hernán Ore, quienes dialogaron con los vecinos sobre la importancia de consolidar a San Lorenzo como una ciudad verde y sostenible en el corazón del Cordón Industrial.
La jornada tuvo además un componente de alto valor social con la participación protagónica de los alumnos del Vivero Inclusivo, quienes exhibieron su producción de plantas y compartieron con la comunidad las técnicas de trabajo, cultivo y cuidado que desarrollan a diario en dicho espacio formativo. Con esta nueva entrega, la ciudad amplía su patrimonio forestal y refuerza una cultura comunitaria de preservación del medio ambiente.







