La seguridad vial: una “pandemia silenciosa” que nos convoca a todos
Aladio puso el foco en una problemática que afecta transversalmente a la sociedad argentina: el crecimiento de los índices de accidentología. Con cifras alarmantes —comparó las víctimas fatales anuales en siniestros viales con las del conflicto bélico en Irak—, el dirigente fue contundente: “Es una pandemia silenciosa. No podemos hacernos los distraídos ante un número que supera las 4.200 personas fallecidas por año”.
El secretario general destacó que el gremio, en colaboración con la Agencia Provincial de Seguridad Vial y los municipios (específicamente resaltó el trabajo junto a la intendencia de San Lorenzo), está recorriendo el territorio no solo para concientizar, sino para generar un “golpe de efecto” ante la naturalización de la tragedia en las rutas. “Es un llamado de atención. Estamos hablando de personas de entre 20 y 30 años, en pleno empuje económico y social; es una pérdida incalculable para el país”, enfatizó.
Infraestructura en los puertos “Up River”: el modelo del trabajo conjunto
Uno de los puntos clave del diálogo fue la gestión de la infraestructura en el complejo portuario más importante del mundo. Aladio describió un cambio de paradigma radical: el paso de la confrontación al consenso. “Antes, lo que veíamos eran pedidos de fuerzas policiales para ordenar el tránsito. Hoy, el desafío es usar la tecnología para que los trabajadores puedan organizar sus turnos de descarga desde un teléfono”, explicó.
Esta mesa de trabajo, que integra al sindicato, cámaras empresariales y el gobierno provincial, busca optimizar las playas de camiones y garantizar un flujo logístico ordenado. Para Aladio, este es el camino hacia la eficiencia: “La parte pública sola no podía, la provincia sola tampoco, ni el sector privado. Esta articulación es un ejemplo para demostrarle al mundo que el puerto más importante de Argentina tuvo la capacidad de solucionarlo trabajando todos en pos de un objetivo común”.
La logística de la última milla y la irrupción tecnológica
La digitalización y el auge del comercio electrónico han transformado profundamente el transporte. Ante la consulta sobre cómo se adapta el gremio a la logística de la última milla, Aladio admitió que se trata de un proceso inevitable. “Muchas empresas no estaban preparadas para este sistema y hoy la tecnología es una necesidad para bajar costos y acelerar procesos. El desafío es preparar a nuestros trabajadores para que dominen las nuevas herramientas”, sostuvo.
Además, hizo hincapié en la necesidad de regulación y seguridad en las entregas a domicilio. “Tenemos que darle garantía a la gente de quién es la persona que llega a su casa. Ya sea que trabaje en una multinacional o que sea un repartidor independiente en bicicleta, debemos tener la tranquilidad de que el proceso está organizado. No podemos andar corriendo por la vida con un paquete bajo el brazo sin saber quién está detrás”, agregó.
Flexibilidad y modernización del sindicalismo
En un tono de autocrítica constructiva, el líder de Camioneros de Santa Fe analizó el cambio del modelo sindical tradicional. “La flexibilización laboral es una realidad global. Como gremio, hemos decidido empezar a mirar experiencias en otros países y aplicar cambios en nuestro convenio colectivo, priorizando no solo la paritaria, sino las condiciones de servicio y la calidad laboral”, explicó.
Aladio destacó que su rol hoy también implica cuidar la sostenibilidad de las empresas, especialmente considerando que en Santa Fe el 95% de las firmas del sector son pequeñas empresas con pocos empleados. “Necesitamos empresas vivas que sigan fomentando el trabajo en blanco. Ese es el desafío de la nueva dirigencia: sostener la actividad para que el trabajador no pierda su fuente laboral”, subrayó.
La democracia y la falta de expectativas: un debate necesario
Finalmente, el dirigente dejó una reflexión profunda sobre el estado de la democracia y la crisis de expectativas de la clase media y trabajadora. Aladio advirtió que el sistema actual ha fracasado en su promesa de futuro. “Hoy, un trabajador no piensa que su hijo va a estar mejor que él. Eso es un fracaso del sistema que nos obliga a reformular cómo estamos haciendo las cosas”, sentenció.
Haciendo referencia a su experiencia en Chicago (EE. UU.), donde observó cómo las fuerzas políticas se ponen de acuerdo en un plan de Estado a diez años, Aladio instó a la clase política argentina a abandonar la lógica de “romper lo que hizo el anterior”. “Necesitamos una logística con las tres B: buena, bonita y barata, que sea inamovible, más allá de quién sea el presidente. Necesitamos ideas fuerza que nos permitan progresar como sociedad, superando las cancelaciones y trabajando en acuerdos a largo plazo”, concluyó.







