El caso que conmocionó a la comunidad educativa de Fray Luis Beltrán ha dado un giro judicial inesperado. El portero de 39 años, detenido tras la denuncia de padres de alumnos de sexto grado por mantener diálogos de índole sexual impropios y presuntamente incentivar acciones de abuso entre pares, fue beneficiado con la libertad tras una resolución del Juez de Cámara Miguel Moreno.
El contraste de decisiones judiciales
En una primera instancia, el Juez de San Lorenzo, Carlos Gazza, había hecho lugar al pedido de la fiscalía, disponiendo que el acusado permaneciera bajo prisión preventiva efectiva. La decisión se basaba en la gravedad de los hechos denunciados por al menos seis familias de la institución ubicada en Teniente Agnetta al 200, donde el portero trabajaba desde marzo del año pasado.
Sin embargo, tras la apelación de la defensa, el camarista Miguel Moreno revocó la medida cautelar de prisión preventiva. El magistrado aceptó que el imputado fije una fianza de 100 millones de pesos, suma que fue aceptada para garantizar que el hombre se mantenga a derecho mientras continúa el proceso penal en su contra.
Los hechos que originaron la causa
La investigación, encabezada originalmente por la fiscal Victoria Vigna, se inició cuando un grupo de alumnos relató a sus padres conversaciones con el portero que excedían cualquier límite profesional y ético. Según los testimonios vertidos en el Centro de Orientación a las Víctimas de Delitos Sexuales, el empleado habría brindado “consejos” de contenido sexual e incentivado conductas inapropiadas para niños de aproximadamente 11 años.
Al momento de su detención inicial, el clima de tensión en la escuela fue máximo, registrándose intentos de agresión física contra el asistente escolar por parte de los padres mientras la policía lo trasladaba.
Situación administrativa
Cabe recordar que, paralelamente al proceso penal, el Ministerio de Educación de Santa Fe procedió a separar del cargo al trabajador de mantenimiento. La cartera educativa mantiene abierto un sumario administrativo interno para establecer las responsabilidades institucionales y determinar la sanción definitiva, independientemente del curso que tome la causa en los tribunales ahora que el acusado ha recuperado su libertad.
La noticia de la fianza ha generado una nueva ola de malestar entre los padres denunciantes, quienes ven con preocupación que el imputado por un delito tan sensible aguarde la instancia de juicio oral en libertad.







