El nuevo juez de Familia del Distrito San Lorenzo, Hernán Andrés Julián, asumió su cargo con un desafío central: destrabar un juzgado que arrastra 240 expedientes acumulados y que recibe un elevado volumen de trámites, muchos de ellos vinculados a situaciones de violencia y vulnerabilidad.
El magistrado, de 36 años, fue designado por la Legislatura de Santa Fe luego de superar el concurso de oposición y antecedentes. Con una trayectoria de más de 15 años dentro del Poder Judicial, llega al cargo con experiencia en el fuero de Familia y con el objetivo de acelerar los tiempos procesales.
El volumen de trabajo que enfrenta el juzgado es significativo. Se reciben un promedio de 190 escritos diarios, lo que representa cerca de 1.000 tramitaciones por semana entre presentaciones de abogados y defensores.
A esta actividad cotidiana se suman las situaciones que requieren respuestas inmediatas. Durante los primeros seis días hábiles de la nueva gestión se registraron más de 50 intervenciones de urgencia, entre ellas más de 30 denuncias por violencia familiar y de género, además de causas relacionadas con salud mental y situaciones de niñez.
Ante estos casos, las solicitudes de protección son evaluadas y despachadas durante el mismo día, debido al carácter urgente de las medidas y la situación de vulnerabilidad de las personas involucradas.
Un plan para reducir el atraso
Frente a este escenario, Julián presentó ante la Presidencia de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Rosario un plan de trabajo destinado a regularizar el atraso de los 240 expedientes que quedaron pendientes de resolución tras la salida de su antecesor, Marcelo Escola.
La propuesta contempla una reorganización interna, un trabajo coordinado con el personal del juzgado y la implementación de reglas claras para ordenar los procedimientos desde el inicio de cada expediente.
El objetivo es avanzar sobre el cúmulo de causas sin descuidar las situaciones que requieren atención inmediata y garantizar respuestas más rápidas a quienes recurren a la Justicia de Familia.
Julián también planteó que su actuación estará marcada por el respeto a la normativa vigente. En ese sentido, sostuvo que el juez debe ajustarse a las pautas establecidas por el legislador y apartarse de ellas únicamente en situaciones excepcionales que lo justifiquen.
Con este escenario, el nuevo titular del Juzgado de Familia de San Lorenzo enfrenta una gestión atravesada por un importante atraso de expedientes, una elevada cantidad de trámites diarios y una creciente demanda de intervenciones urgentes, especialmente en casos de violencia familiar y de género.







