La paritaria aceitera atraviesa horas decisivas. Con el vencimiento de la conciliación obligatoria programado para este próximo jueves 18, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) lanzaron una dura advertencia pública, intentando trasladar la presión directamente hacia las dirigencias sindicales antes del encuentro formal convocado para este martes ante la Secretaría de Trabajo.
A través de un comunicado oficial, el sector agroexportador se desmarcó de las acusaciones de falta de voluntad negociadora. Desde la cámara empresarial sostienen que la propuesta de ajuste es clara y ya fue adelantada: “Ya anticipamos aumentos salariales por un 13.8% desde enero de este año, mientras que la inflación consolidada llegó al 14.7%”. Según este desglose, la diferencia real en el poder adquisitivo es inferior al 1%, por lo que proponen —como es habitual— ajustar los salarios en base al índice de precios del INDEC a partir del mes próximo.
El costo de la medida de fuerza: “960.000 pesos menos”
El foco del comunicado empresarial estuvo puesto en el impacto económico que tendrá el paro anunciado por los gremios sobre el salario real de los trabajadores. “No lograr un acuerdo siguiendo la inflación va a redundar lamentablemente en menores salarios” alertaron, precisando el costo del conflicto para cada operario:
- Pérdida diaria: 160.000 pesos por jornada de huelga.
- Impacto semanal: Una caída de 960.000 pesos en una semana laboral estándar.
Para CIARA, esta pérdida es el resultado directo de la decisión de “algunos dirigentes que miran sus ambiciones políticas y la caja de recaudación de los aportes sindicales y solidarios que suman millones de dólares”, en lugar de priorizar la estabilidad de los sueldos en un sector donde los promedios salariales se sitúan, según la cámara, en los 4,8 millones de pesos mensuales.
Un llamado a la “negociación real”
La entidad empresaria le solicitó formalmente a la Secretaría de Trabajo que la audiencia de este martes sea un espacio de intercambio técnico y despojado de componentes proselitistas. “Nuestra propuesta es clara: nadie pierde poder de compra con los salarios actuales. Trabajemos el próximo martes para hacer una negociación salarial real y sin juegos políticos”, cerraron.
El escenario para esta semana es de alta tensión: mientras los sindicatos mantienen la amenaza de huelga por tiempo indeterminado, el sector exportador busca cerrar la paritaria bajo la lógica del “índice INDEC”, buscando evitar una parálisis portuaria que, en plena campaña logística, sería devastadora para el flujo de divisas del país.






