La planta agroexportadora Vicentín emitió un comunicado oficial de urgencia para llevar tranquilidad a toda la comunidad del Cordón Industrial y poner fin a las versiones cruzadas que circularon con fuerza en las últimas horas. En el documento, la empresa confirmó que las exhaustivas evaluaciones médicas y epidemiológicas realizadas sobre el tripulante enfermo permitieron descartar de manera definitiva cualquier presunto caso de Ébola en sus terminales de San Lorenzo.
La alarma generalizada se había encendido luego de que un operario de la embarcación de ultramar presentara un cuadro febril agudo y lesiones en la piel, lo que obligó a las autoridades a actuar bajo los más estrictos lineamientos de bioseguridad. Sin embargo, el informe oficial trajo el alivio esperado: las autoridades sanitarias nacionales determinaron que el cuadro clínico no corresponde a una enfermedad infectocontagiosa de relevancia para la salud pública, descartándose cualquier tipo de riesgo epidemiológico asociado.
El buque Sirocco y la activación del protocolo internacional
En su descargo, la compañía portuaria precisó la identidad de la embarcación afectada y cómo se desencadenaron los hechos en el muelle de Nueva Vicentín:
- Detección preventiva: La situación se originó a partir de la identificación de síntomas compatibles con una patología infecciosa en uno de los tripulantes del buque SIROCCO.
- Activación de urgencia: Ante el panorama visual, se motivó la inmediata puesta en marcha de los protocolos sanitarios internacionales previstos para este tipo de emergencias complejas.
- Aislamiento estricto: Como parte del procedimiento de seguridad, se aplicaron medidas preventivas de aislamiento, control epidemiológico y un seguimiento riguroso de toda la tripulación en coordinación con los organismos competentes (Sanidad de Fronteras).
Vicentín remarcó que la activación de semejante despliegue respondió estrictamente a criterios preventivos y evidenció el correcto funcionamiento de los sistemas de control sanitario vigentes, priorizando en todo momento la protección de las personas, la seguridad operativa y el resguardo de la salud de los trabajadores y vecinos de la región.
Luz verde para las operaciones: Retiran la bandera “Q”
Apenas se recibieron los resultados de laboratorio que descartaron el virus tropical, el Ministerio de Salud de la Nación dispuso el inmediato levantamiento de las restricciones que pesaban sobre la unidad naval.
Con el aval gubernamental en mano, se autorizó el restablecimiento de las condiciones normales de operación del buque mercante. Esto incluyó el retiro de la bandera sanitaria “Q” (la insignia internacional de color amarillo que señala que la nave se encuentra en cuarentena), la colocación de la planchada para el ascenso y descenso de personal, y el inicio formal de las operaciones portuarias de carga y descarga correspondientes.
A partir de este momento, el muelle de Vicentín operará manteniendo únicamente la vigilancia sanitaria habitual y los mecanismos de notificación preventiva de rutina, confirmando que la actividad del polo aceitero no sufrió afectaciones de gravedad ni representó peligro alguno para la población de San Lorenzo.







