San Lorenzo

Dueño de heladería dio su versión de los hechos tras denuncias de maltrato

Los hechos fueron el domingo en el local de Belgrano y Sargento Cabral. Tomaron conocimiento público a través de las redes sociales. "Fueron confusos y subjetivos", consideró Sebastián Ladisa


“Tenemos un negocio con 55 años de trayectoria y nunca nos pasó algo así”, lamentó Sebastián Ladisa, titular de Heladería San Remo, sobre los dos episodios ocurridos el domingo pasado en el local comercial de Belgrano y Sargento Cabral, que tomaron conocimiento público a través de las redes sociales.

Definió los hechos como “confusos y subjetivos”. Y en relación al primero, el empresario gastronómico ofreció su versión de lo sucedido luego de que una familia denunciara haber sido maltratada. “En una mesa grande se sentaron tres adolescentes y un adulto, mientras entraban tres mujeres al baño. Los chicos se sientan con una bolsa de pororó, un copo de nieve y una manzanita”, describió Ladisa.

“Me acerco a hablar a la mesa y les digo amablemente que no pueden consumir productos de otros vendedores”, planteó el titular de la firma. Y señaló que su política comercial es como en cualquier otro negocio. “Es como si un cliente de Babylon compra una hamburguesa y va a comerla a Venner”, justificó.

En ese momento se produjo un entredicho con una de las tres mujeres que había salido del baño. “La mujer escucha la conversación y pide que algún mozo limpie la mesa cuando estaban a punto de hacerlo. Además nosotros no somos un baño público”, remarcó Ladisa. “Podés pasar al baño mientras consumas algo, como en cualquier lugar del mundo”.

El titular de San Remo anticipó que evalúa presentarse en Fiscalía “porque una de las mujeres me agredió” cuando ya estaban en la ochava de la vereda. “Me tiró con un billete de cien pesos, me golpeó y después arengaba a otros clientes a que no vengan más al bar”, aseguró Ladisa.

Luego el dueño del local dio aviso a la Policía sobre el incidente. “Habían dejado el baño de damas todo sucio, por lo que ordené que lo cierren hasta que lo limpien y mientas tanto me pongo a hablar con los policías que habían llegado”, relató. Y reafirmó que “tuvimos que ponernos firmes con el cuidado de los baños porque no son públicos”.

Entonces ocurrió el segundo hecho que se conoció en redes sociales, por parte de una mujer embarazada que denunció haber sido maltratada. “Se mandó por el pasillo cuando el baño estaba cerrado. Le avisé que todavía no estaba habilitado y tenía que esperar mientras tanto podía consumir algo. Recién me dijo que estaba embarazada cuando se estaba yendo”, narró el gastronómico.

En redes sociales, Ari González Molinari contó que pasó al baño “ya que estoy embarazada de casi ocho meses”. La mujer añadió que “el dueño exclamó de muy mala manera que si no consumía no podía ingresar”, por lo cual “traté de explicarle que soy clienta habitual pero que en ese momento necesitaba pasar de urgencia con 8 meses de embarazo”.

La mujer expresó haber pasado “un muy mal momento y me retiré con una angustia terrible, sin poder parar de llorar”. En ese orden Ladisa lamentó la situación vivida y reiteró no haberse percatado de que estaba embarazada. “Por supuesto que de haber sabido que se trataba de una urgencia no habría tenido inconvenientes en cederle el ingreso”.

“El baño estaba clausurado por tareas de limpieza. La mujer se retiró del lugar sin problemas y cuando se estaba yendo dijo que estaba embarazada. No he podido leer las noticias ni las redes sociales. Pero sí me escribieron un comentario a mi cuenta de Facebook y no tendría problemas en hablar personalmente con esta mujer para aclarar lo sucedido”, concluyó el gastronómico.

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