El siniestro vial ocurrido en la intersección de las calles Baigorria e Hipólito Yrigoyen desató en las últimas horas una fuerte polémica, impulsada por una denuncia de los familiares del motociclista involucrado. La acusación era grave: apuntaban contra el conductor de una camioneta BMW X6 con trailer de moto, alegando que se había dado a la fuga tras el choque, dejando a la víctima a su suerte.
Esta versión, sustentada en un video de corta duración, generó una rápida movilización de recursos policiales y de la fiscalía local, que activaron los protocolos para localizar al conductor señalado como autor de un “abandono de persona”. Sin embargo, SL24 tuvo acceso exclusivo al registro fílmico completo del accidente, un material que cambia radicalmente el curso de la investigación y desmiente de plano las acusaciones.
La verdad detrás de las imágenes
El video completo, que dura varios minutos más que el fragmento viralizado, muestra una realidad muy distinta a la denunciada. En las imágenes se observa claramente cómo, tras el impacto, el conductor de la camioneta BMW desciende inmediatamente de su vehículo.
Lejos de darse a la fuga, el automovilista se acerca al joven motociclista que yacía en el asfalto, se mantiene a su lado, le brinda asistencia y permanece en la escena del siniestro durante todo el tiempo transcurrido hasta que arriba el padre de la víctima. El conductor no solo no escapó, sino que esperó el arribo de los familiares y mantuvo una actitud colaborativa que contradice totalmente el relato difundido por la parte denunciante.
Recursos del Estado desperdiciados
Este “giro” en la causa no es menor. La falsa denuncia no solo expuso injustamente al conductor del rodado de alta gama a un escrache público y a una persecución judicial innecesaria, sino que desvió recursos estatales. Tanto la policía como la fiscalía destinaron personal y tiempo operativo para dar con una persona que, según las imágenes completas, nunca tuvo intenciones de huir.
La gran incógnita: ¿Por qué la falsa denuncia?
Hasta el momento, no se conocen las motivaciones de la familia para omitir deliberadamente la parte del video donde se observa la asistencia al joven, difundiendo solo un recorte que inducía a error tanto a la opinión pública como a las fuerzas de seguridad.
Este caso vuelve a poner en el centro del debate la responsabilidad en el manejo de la información en redes sociales y la gravedad de realizar denuncias falsas que pueden arruinar reputaciones y movilizar recursos judiciales bajo premisas inexistentes. La Justicia ahora deberá determinar qué sucederá con esta denuncia inicial tras la contundente prueba que confirma que el “abandono” nunca existió.






