En declaraciones al periodista Hernán Funes, el funcionario explicó que la dimisión busca cerrar una polémica que se había instalado en torno a su doble rol institucional. “Fue para zanjar una cuestión que generaba incomodidad. Faltaba este paso para que no quede ninguna duda”, afirmó.
Enrico aclaró que, en términos prácticos, la decisión no cambia su situación, ya que hace más de dos años se desempeña como ministro. Sin embargo, admitió que las críticas persistentes terminaron inclinando la balanza. “Había voces en contra y me pareció lo más sano”, sostuvo. También señaló que la determinación no fue un pedido directo del gobernador Maximiliano Pullaro, aunque sí le fue comunicada minutos antes de hacerse efectiva.
El ahora exsenador justificó que en su momento optó por pedir licencia y no renunciar: “Fui elegido por mucha gente y dejar el cargo podía interpretarse como un desprecio. Además, si no funcionaba como ministro, debía volver a la función para la que me votaron”. No obstante, reconoció que el escenario cambió y decidió dar un cierre definitivo al tema.
En el plano político, relativizó tensiones internas dentro del frente Unidos para Cambiar Santa Fe, especialmente con el senador Michlig, y las atribuyó a diferencias en la ejecución de obras, sobre todo en materia de vivienda. “Fue un planteo que se hizo público y que podría haberse canalizado de otra manera”, deslizó, aunque remarcó que la coalición mantiene una conducción clara bajo el liderazgo de Pullaro.
Duras críticas por las rutas nacionales
Uno de los puntos más contundentes de la entrevista fue el reclamo por el estado de las rutas nacionales y, en particular, por la falta de avances en el traspaso de la A012 a la órbita provincial.
“Estamos pidiendo que nos den la ruta para repararla y siguen poniendo trabas administrativas. Es increíble que demoren más de dos años en algo así”, cuestionó. Y disparó: “Si querés algo largo y tortuoso, dáselo al Gobierno nacional”.
Según detalló, la provincia ya tiene listo un plan de intervención inmediata, con una inversión inicial cercana a los 5.000 millones de pesos para tareas urgentes, seguido de un proyecto integral que incluye rediseño logístico y mejoras estructurales. “No es solo tapar pozos, hay que pensar todo el sistema de acceso a los puertos”, explicó, en referencia al intenso tránsito de camiones en el cordón industrial.
Enrico advirtió que el deterioro no se limita a la A012, sino que alcanza a corredores estratégicos como las rutas 34, 33 y 11. “No hay mantenimiento, nadie se está haciendo cargo. Es un abandono total”, afirmó. Incluso reveló que la provincia interviene en algunos tramos sin tener jurisdicción, “por una cuestión humanitaria”.
El ministro también apuntó contra la burocracia nacional para avanzar en soluciones: “Te piden decreto, convenio, resolución… y todo lleva meses. Nosotros estamos acostumbrados a otra velocidad”. En ese sentido, consideró que existe un desconocimiento del interior por parte de funcionarios nacionales, lo que dificulta dimensionar la urgencia de los reclamos.
Fideicomiso y foco en la gestión
Por último, Enrico destacó que el gobierno provincial trabaja en la creación de un fideicomiso para financiar obras viales, con aportes del sector productivo y del transporte. La iniciativa deberá ser tratada en la Legislatura y apunta a garantizar recursos para mejorar rutas vinculadas a la actividad portuaria.
Con la renuncia ya formalizada, el ministro busca dejar atrás la discusión política y concentrarse en la gestión. “La idea es seguir trabajando y no distraernos en discusiones que no suman”, concluyó.
Fuente: Cadena 3 Rosario.







