Comunicado

Jan de Nul cruzó a DEME: “Su propuesta de descuento del 17% es irreal e incluye omisiones fiscales”

Jan de Nul cruzó a DEME: “Su propuesta de descuento del 17% es irreal e incluye omisiones fiscales”

Draga de JDN operando en la zona de Ramallo
El consorcio preadjudicado, Jan de Nul-Servimagnus, publicó un duro comunicado desmintiendo la viabilidad de la oferta de rebaja tarifaria presentada por su competidor. Aseguran que la propuesta de DEME omite el pago de IVA por más de 1.500 millones de dólares y subestima drásticamente las inversiones necesarias en balizamiento y tecnología.
12-06-2026 08:07 PM
El consorcio preadjudicado, Jan de Nul-Servimagnus, publicó un duro comunicado desmintiendo la viabilidad de la oferta de rebaja tarifaria presentada por su competidor. Aseguran que la propuesta de DEME omite el pago de IVA por más de 1.500 millones de dólares y subestima drásticamente las inversiones necesarias en balizamiento y tecnología.

La licitación para la concesión de la Vía Navegable Troncal (VNT) subió de tono tras la presentación de una nota oficial por parte del consorcio Jan de Nul-Servimagnus, dirigido a la Cámara de Puertos Privados Comerciales. En el escrito, la firma preadjudicada descalificó punto por punto la oferta de su competidor, la empresa belga DEME, que en los últimos días había captado la atención del sector al proponer un descuento del 17,4% sobre la tarifa mínima de peaje.

Para Jan de Nul, dicha rebaja no es producto de una mayor eficiencia operativa, sino de una “oferta negligente” que se sustenta en tres pilares que consideran técnicamente inviables: la omisión del pago de tributos obligatorios, un nivel de inversión insuficiente para los estándares del pliego y errores de cálculo en los ingresos proyectados.

Los tres ejes de la “irrealidad” económica de DEME

Según el comunicado firmado por Wim Bosteels y Leonardo Román, la rentabilidad que DEME pretende trasladar a una rebaja del peaje es, a criterio de sus competidores, “absolutamente irreal e imposible de mantener” debido a los siguientes factores:

  1. La omisión impositiva: El punto más crítico señalado es el tratamiento del IVA. Mientras que el modelo de la UNCTAD y la oferta de Jan de Nul contemplan una liquidación de IVA acorde a la normativa argentina —cercana a los 1.600 millones de dólares en los 25 años de concesión—, la propuesta de DEME habría incluido una liquidación de apenas 95 millones. “El charteo de buques y la compra de combustible representan el 80% de los costos y están sujetos a IVA; la propuesta de DEME es inconsistente con la ley argentina”, asegura el consorcio.
  2. La desinversión en balizamiento: Jan de Nul cuestiona que el plan de negocios de DEME solo contemple inversiones por 280 millones de dólares en los primeros cinco años y “cero” durante los veinte restantes. Comparativamente, sostienen que tanto la oferta ganadora como el modelo de la ONU exigían inversiones superiores a los 850 millones de dólares para garantizar la modernización tecnológica y el balizamiento de la VNT.
  3. Error en el tope tarifario: La nota técnica denuncia que DEME incurrió en errores al modelar las tarifas futuras tras la profundización, arrojando valores que exceden los techos máximos permitidos por el propio Pliego de Bases y Condiciones. Este error, según la firma, llevaría a una sobreestimación de ingresos del orden de los 370 millones de dólares.

“Teatro” y desprolijidad en el proceso

Más allá de los números, Jan de Nul aprovechó el comunicado para cuestionar la oportunidad y la forma en que DEME decidió canalizar sus reclamos. Recuerdan que la firma belga no solo avaló explícitamente el proceso licitatorio en noviembre de 2025 —elogiando su “transparencia”—, sino que jamás impugnó las reglas del juego en las instancias administrativas correspondientes.

“Recién ahora, cuando no están de acuerdo con la evaluación técnica, pretenden esgrimir cuestionamientos que contradicen sus propios actos de conformidad”, expresaron, calificando la presentación de la nota como una maniobra “por fuera de los canales formales” del proceso licitatorio.

La tensión entre ambos gigantes del dragado internacional parece haber alcanzado un punto de no retorno, mientras el Gobierno nacional se apresta a avanzar hacia la etapa de apertura del sobre económico, instancia que definirá quién operará la vía por donde circula el grueso de las exportaciones del Gran Rosario.