Luego de que el Gobierno Nacional formalizara la adjudicación de la concesión de la Vía Navegable Troncal (VNT), el consorcio integrado por las compañías Jan de Nul y Servimagnus emitió un comunicado este viernes reafirmando su hoja de ruta para los próximos años. Ambas firmas, que ya operan en el sector, confirmaron que pondrán en marcha una nueva sociedad denominada “Vía Navegable Argentina” (VNA) para hacerse cargo de las obras, el mantenimiento y la operación de la arteria fluvial más importante del país.
Trabajo y capacidad técnica
El consorcio destacó que la puesta en marcha de esta concesión no solo modernizará la infraestructura, sino que tendrá un impacto directo en el empleo local. Según precisaron, el proyecto generará trabajo genuino y de calidad de manera directa e indirecta para más de 600 familias, un dato clave para la dinámica económica de las localidades que bordean el río, incluido el Cordón Industrial.
Wim Bosteels, apoderado de Jan de Nul, expresó la importancia del momento: “Recibimos esta ratificación con satisfacción, pero sobre todo con una profunda responsabilidad. Somos plenamente conscientes de la importancia que tiene la Vía Navegable Troncal para la competitividad de la Argentina y para el desarrollo de sus cadenas productivas”.
Por su parte, Marcos De Vincenzi, gerente general de Servimagnus, subrayó la solidez de la propuesta ganadora: “Presentamos una propuesta sumamente sólida, sustentada en la inversión privada, la utilización de equipamiento propio, el cuidado del ambiente y una inédita transferencia tecnológica. Nuestro propósito es brindar las garantías operativas necesarias para contar con una vía navegable moderna, transparente y competitiva a nivel global”.
La hoja de ruta de “Vía Navegable Argentina”
El objetivo central de la nueva sociedad (VNA) es claro: llevar la Hidrovía a estándares de calidad internacionales. Según explicaron, la estrategia para los próximos años incluye:
- Tecnología de última generación: Incorporación de sistemas avanzados para la seguridad de la navegación y el combate al narcotráfico.
- Sustentabilidad: Aplicación de altos estándares de desempeño ambiental en las tareas de dragado y mantenimiento.
- Eficiencia logística: El fin último es reducir los costos asociados al comercio exterior, potenciar las exportaciones y, en última instancia, contribuir al desarrollo económico del país.
Tras 30 años de trabajos de profundización que permitieron el crecimiento de la producción nacional y la expansión de la frontera agrícola, el consorcio asume ahora el desafío de gestionar esta infraestructura bajo un esquema de inversión privada, pero con el Estado manteniendo su rol indelegable como autoridad de control. La firma del contrato, prevista para los próximos días, marcará el inicio oficial de esta nueva etapa que promete transformar la logística fluvial argentina.






