NOTA DE OPINIÓN

Muchos deseos, pocas precisiones

La crisis argentina es de naturaleza económica y por lo tanto la solución no es más política, sino más economía, y un programa integral.


 

 

Por Lic. Adriano Mandolesi 

Los primeros anuncios de Sergio Massa como Ministro de Economía, se centraron en cuatro ejes: Orden fiscal, superávit comercial, fortalecimiento de reservas y desarrollo con inclusión.

De estos puntos, lo más relevante dentro del orden fiscal, pasa por lo de los subsidios energéticos y si finalmente, se cumple lo de la meta de déficit y la no utilización de Adelantos del Tesoro por lo que resta del año, a priori, una frase meramente voluntarista, sin ajuste fiscal. El resto de la mayoría de las medidas anunciadas son expresiones de deseos, apuntan a conseguir reservas en el cortísimo plazo, supuestamente para postergar la devaluación.

Por cierto, desde los medios de comunicación, se instaló la idea de que no se puede devaluar sin reservas. Cuando en realidad, la mayoría de las veces se devalúa para conseguir reservas y sin un plan, en el actual contexto y los desequilibrios macroeconómicos, la devaluación se dará tarde o temprano en forma «explosiva».

En síntesis, si bien el rumbo va en sentido correcto, en los “principios del programa”: Orden fiscal, superávit comercial, fortalecimiento de reservas y desarrollo con inclusión, sigue sin haber un programa integral. En materia fiscal, los anuncios no son todo lo contundentes que debieron haber sido. Son de dudoso efecto en materia de contención del gasto y del déficit. Los números y proyecciones nuevamente estuvieron ausentes. En materia monetaria, prácticamente no hubo anuncios. Lo mismo ocurrió en materia regulatoria y de apertura de la economía.

En líneas generales, previamente a los anuncios se generaron sobre-expectativas, y por ahora, no lucen suficientes para desinflar exitosamente, recomponer reservas, comprimir la brecha cambiaria y bajar el riesgo país de manera sustentable, y para recuperar el sendero de crecimiento del producto y del empleo. El objetivo no parece ir más allá de conseguir algunos resultados rápidos, comprar tiempo y reducir la velocidad de las dinámicas de crisis.

Nuevamente, se optó por algunos atajos y puentes. Los préstamos que se prometieron, todavía no están cerrados, así que la situación de fortalecimiento de reservas no muestra avances en concreto. Por último, una buena señal, sólo por ahora no hubo aumentos de impuestos. Todavía restan muchos detalles para confirmar un cambio de expectativas, pero cuidado que los tiempos se acortan y las dinámicas de crisis se pueden acelerar.

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