Reportaje

“No estamos para récords de paros ni para política”: Succi se despega de la Federación y busca un acuerdo salarial

“No estamos para récords de paros ni para política”: Succi se despega de la Federación y busca un acuerdo salarial

En un mensaje directo y sin eufemismos, el secretario general del SOEA marcó terreno: el gremio de San Lorenzo no busca una "guerra" ideológica ni protagonizar récords de días de conflicto, sino cerrar un acuerdo salarial. Succi rechazó la oferta empresaria, desmintió las cifras de salarios promedios difundidas por las cámaras y pidió "creatividad" para evitar un conflicto mayor.
19-06-2026 06:10 PM
En un mensaje directo y sin eufemismos, el secretario general del SOEA marcó terreno: el gremio de San Lorenzo no busca una "guerra" ideológica ni protagonizar récords de días de conflicto, sino cerrar un acuerdo salarial. Succi rechazó la oferta empresaria, desmintió las cifras de salarios promedios difundidas por las cámaras y pidió "creatividad" para evitar un conflicto mayor.

En el marco de una paritaria trabada y con la conciliación obligatoria prorrogada hasta el 25 de junio, el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo, Daniel Succi, brindó definiciones contundentes. En declaraciones radiales, el dirigente marcó una clara diferencia respecto a la estrategia que lleva adelante la Federación Aceitera nacional, priorizando el salario por sobre la disputa política.

La distancia con la “estrategia” nacional

Al ser consultado sobre el devenir del conflicto, Succi evitó confrontar directamente con otras cúpulas gremiales, pero dejó en claro la postura del SOEA. “No estamos para récords de días de paro ni para hacer política. Nosotros venimos a defender el salario y las condiciones de los trabajadores aceiteros”, disparó el secretario general.

Succi enfatizó que su gestión no busca “hacer quilombo” por ideología, sino encontrar soluciones prácticas. “Siempre fuimos positivos, encaramos las cosas de forma creativa. No me interesa ingresar al Guinness de los días de paro. Somos una comisión que toma medidas cuando es necesario, no andamos amenazando”, remarcó, desmarcándose así de las posturas confrontativas que dominan la agenda nacional de otros sindicatos del sector.

El cruce por los salarios: “Esos promedios no existen”

Uno de los puntos más calientes de la entrevista fue el debate sobre los ingresos de los trabajadores. Succi desmintió categóricamente los números que las empresas utilizan para argumentar que los sueldos aceiteros son elevados (habían trascendido cifras cercanas a los 4.9 millones de pesos).

“El inicial está en 2.344.000 pesos y el más alto en 3.500.000. ¿De dónde sacan el promedio de 4.9 millones? A lo mejor toman el sueldo de los gerentes, pero no es el nuestro”, sentenció el dirigente, aclarando que si bien el aceitero tiene un salario reconocido, el cálculo de las cámaras no refleja la realidad del operario de base.

Apuesta a la “creatividad” en la negociación

Aunque la oferta empresaria —consistente en sumas fijas de 15.000 y 18.000 pesos— fue rechazada de plano por ser considerada insuficiente, Succi mantiene la puerta abierta al diálogo. “Estamos dispuestos a negociar, a ver de qué forma llegamos al aumento. Prefiero un mal acuerdo de paz a una buena guerra, aunque si hay que dar pelea por el salario, no le saco el cuerpo”.

El secretario general del SOEA cuestionó que las empresas aprovechen el contexto político y económico nacional para endurecerse, señalando que mientras las firmas reportan “récords de producción” y realizan inversiones millonarias en la región (como el caso de la nueva planta en Timbúes), la propuesta salarial en la mesa de negociación no acompaña esa realidad.

Próximos pasos

El gremio se prepara para la nueva instancia en Buenos Aires el próximo martes, bajo la mirada de la Secretaría de Trabajo. Succi anticipó que irán con los “papeles en mano” para discutir objetivamente los números, alejándose de los relatos mediáticos y enfocándose exclusivamente en la recomposición del poder adquisitivo. “Queremos ser reconocidos como trabajadores dignos. La empresa gana como un banco, y nosotros queremos el salario que corresponde”, concluyó.

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